Gobernador de La Guaira descarta fosas comunes para víctimas de los terremotos
El gobernador del estado La Guaira, José Alejandro Terán, aseguró este lunes que las víctimas mortales de los terremotos del pasado 24 de junio serán sepultadas en fosas individuales debidamente identificadas, y rechazó las versiones sobre la existencia de fosas comunes.
Durante declaraciones ofrecidas a los medios de comunicación, Terán explicó que todos los cuerpos recuperados han sido sometidos a procesos de identificación mediante técnicas forenses y que aquellos que no sean reclamados por sus familiares serán trasladados al cementerio La Esperanza para su inhumación, siguiendo los protocolos establecidos.
Todos los cuerpos han sido identificados con la más alta tecnología forense. Si no son reclamados, serán inhumados de forma individual y perfectamente identificados", afirmó.
El gobernador informó que, hasta la fecha, las autoridades han recuperado 2.400 cuerpos de personas fallecidas a causa de los sismos. De ese total, indicó que más de 2.200 ya fueron entregados a sus familiares, mientras que 231 permanecen a la espera de ser reclamados.
Asimismo, explicó que cada sepultura contará con una cruz y una placa con el número de expediente correspondiente, lo que permitirá localizar e identificar los restos en caso de que algún familiar los reclame posteriormente.
Terán sostuvo que el procedimiento se realiza conforme a los protocolos internacionales y bajo la supervisión de la Cruz Roja, por lo que insistió en que "no existen fosas comunes" en el proceso de inhumación de las víctimas.
El mandatario regional también informó que se mantiene operativa una morgue móvil con personal especializado del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) y del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), encargados de continuar las labores de identificación.
Además, señaló que el Estado ofrece de manera gratuita los servicios funerarios, tanto para inhumaciones como cremaciones, y brinda acompañamiento psicológico y espiritual a los familiares afectados por la tragedia.
