Expertos advierten que terremotos en Venezuela evidencian el costo de descuidar la prevención sísmica
Los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio, dejando un saldo oficial de 5.119 fallecidos y 190 edificios colapsados, reavivaron el debate sobre la prevención sísmica y la necesidad de fortalecer la resiliencia de las ciudades frente a desastres naturales.
De acuerdo con un análisis publicado por El Economista, especialistas mexicanos coincidieron en que la principal enseñanza no radica únicamente en la magnitud del evento, sino en las consecuencias de haber descuidado durante años la preparación, el mantenimiento de las edificaciones y las políticas de mitigación de riesgos.
El presidente de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Sísmica (SMIS), Juan Manuel Fuentes García, explicó que el fuerte movimiento telúrico era un escenario previsible debido al período de retorno sísmico estimado para la región.
"El sismo ocurrido nos deja una lección de olvido, porque, a pesar de que ya existían estos pronósticos y de saberse que era una zona de alta sismicidad, se avanzó sin estrategias para mitigar riesgos", afirmó.
El especialista atribuyó la magnitud de los daños a una combinación de factores, entre ellos la ocurrencia de dos terremotos consecutivos, la poca profundidad de los movimientos, la antigüedad de muchas construcciones y la falta de mantenimiento, especialmente en zonas costeras donde la corrosión debilitó numerosas estructuras.
Como referencia, Fuentes recordó que México reforzó sus normas de construcción tras los terremotos de 1985 y 2017, aunque reconoció que aún enfrenta desafíos debido a que gran parte de sus edificaciones fueron levantadas bajo reglamentos anteriores.
Por su parte, Teresa Jessie Cervantes Quiroz, integrante del Comité de Seguridad Estructural del Colegio de Ingenieros Civiles de México, subrayó que contar con protocolos de actuación previamente establecidos resulta determinante para reducir el impacto de una emergencia.
"Los protocolos de actuación post sísmica salvan vidas. Estar preparados y responder de manera organizada cuando ocurre una emergencia es fundamental", sostuvo.
Los expertos concluyeron que la experiencia venezolana representa una advertencia para América Latina sobre la importancia de fortalecer la cultura de prevención, actualizar las normas de construcción, capacitar de forma permanente a los profesionales del sector y reducir la vulnerabilidad de las edificaciones antes de que ocurra un nuevo gran terremoto.
