“Esta situación me está desquiciando”: La angustia de una madre entre apagones interminables
Con lágrimas en los ojos y un agotamiento palpable, Maykharen Meza se convirtió en la voz de muchos al denunciar la crítica situación que enfrenta Venezuela debido a los constantes cortes eléctricos, que en ocasiones superan las 7 horas. Esta educadora, madre de un joven con autismo severo, expresó su desesperación al ver cómo la falta de luz amenaza no solo su estabilidad emocional, sino también su trabajo.
“Esta situación ya me está desquiciando”, manifestó Meza, quien reside en Turmero, estado Aragua. Su relato no es único; es un eco de la realidad que atraviesan miles de familias en el país. “Hoy han quitado la luz tres veces, nos la quitaron siete horas, llegó media hora, nos la volvieron a quitar”, relató, evidenciando el caos que se ha vuelto cotidiano.
Para Meza, estos cortes impactan directamente en la atención que debe brindar a su hijo, quien no solo vive con autismo nivel tres, sino que también padece un trastorno postraumático a raíz de un sismo. “Ustedes no saben lo difícil que es tener un hijo con autismo nivel tres, vivir en Venezuela y tratar de hacer las cosas, y aparte estos cortes de luz me están trastornando”, expresó con frustración.
Pero su lucha no se limita a la falta de servicios. La docente también enfrenta el temor a represalias en su trabajo por alzar su voz. “Uno también se tiene que aguantar si es maestra, y por todo te quieren estar botando”, indicó, subrayando la presión constante que siente al denunciar las condiciones de vida. “Mando este mensaje a tener riesgo de que me vayan a botar mi trabajo porque yo soy maestra”, agregó, reflejando la angustia de quienes se atreven a hablar.
En medio de su relato, Meza cuestionó la disparidad en la distribución del servicio eléctrico: “No entiendo por qué en Caracas no la quitan, porque allá la gente sí se va a arrechar, allá la gente sí va a salir a la calle”. Su crítica no solo señala la injusticia, sino también la impotencia de un pueblo que observa cómo la capital parece estar ajena a la crisis que viven las regiones.
“Tengo una crisis de pánico ya, no aguanto, me siento asfixiada, me siento que ya no puedo seguir sosteniendo en este país, te lo juro”, concluyó Meza, dejando al descubierto la profunda angustia que acompaña a cada familia afectada por la crisis eléctrica en Venezuela.
