Empresas petroleras reactivan contrataciones en Venezuela y preparan el regreso de equipos
La contratación de personal por parte de empresas internacionales de servicios petroleros comienza a mostrar señales de reactivación en Venezuela. Weatherford International, Baker Hughes, Halliburton y SLB publican decenas de vacantes en el país, en un movimiento que apunta a recuperar parte de la actividad perdida durante los años de sanciones, según un reporte de Reuters.
Las contrataciones ocurren mientras la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, impulsa un plan de 100.000 millones de dólares para revitalizar la industria petrolera venezolana, después de la captura de Nicolás Maduro en enero.
Ante la necesidad de estabilidad política y reglas jurídicas claras que han planteado algunas grandes petroleras antes de comprometer inversiones de gran escala, las compañías de servicios comienzan a dar los primeros pasos para restablecer personal, taladros y equipos en el territorio nacional.
Weatherford, que redujo su presencia en Venezuela en 2019, tiene al menos 20 puestos vacantes, principalmente en los centros petroleros de Anaco y Maturín. Las ofertas, publicadas desde el mes pasado en su página de empleo, incluyen cargos para supervisores de operaciones, especialistas en perforación e ingenieros.
Una fuente citada por Reuters señaló que la empresa prevé realizar este mes un acto junto con la italiana Eni, luego de que esta última acordara en septiembre con Petróleos de Venezuela (Pdvsa) ampliar sus operaciones en la Faja Petrolífera del Orinoco. Según esa fuente, Eni contrató a Weatherford para contribuir al aumento de la producción. Ninguna de las dos compañías respondió a las solicitudes de comentarios de la agencia.
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, pero produce alrededor de 1,2 millones de barriles diarios (bpd), una fracción de su potencial.
Baker Hughes mantiene una docena de vacantes en su portal, con puestos en Maracaibo, uno de los principales centros de actividad petrolera del país. Este mes, la compañía firmó un acuerdo con Pdvsa, la empresa de ingeniería Lindsayca y la desarrolladora Fulcrum LNG para reactivar infraestructura de gas.
Por su parte, SLB ofrece 35 puestos en Anaco, Maturín y Caracas, con anuncios publicados desde hace aproximadamente seis meses. A comienzos de octubre, Halliburton informó que buscaba ampliar su red de talentos en Venezuela.
Un portavoz de Baker Hughes indicó que la empresa no comenta asuntos relacionados con su personal. SLB declinó hacer comentarios, mientras que Halliburton no respondió de inmediato a una solicitud de información.
La mayoría de las compañías extranjeras de servicios petroleros cerraron o redujeron sus operaciones en Venezuela tras las sanciones estadounidenses de 2019. Durante ese período, varias despidieron o trasladaron a sus trabajadores y retiraron equipos del país.
La recuperación de las contrataciones coincide con los primeros movimientos para devolver equipos al territorio venezolano. Sin embargo, la actividad sigue siendo limitada: solo dos taladros de perforación estaban operativos en el país durante octubre, según datos de Baker Hughes citados por Reuters.
North American Blue Energy Partners, una empresa respaldada por Estados Unidos, informó que recibió dos unidades de perforación la semana pasada. Además, se espera que Chevron active próximamente cuatro equipos.
Patterson-UTI, una de las principales contratistas estadounidenses de perforación terrestre, señaló que está enviando componentes para diez taladros antiguos. Su director ejecutivo, Andy Hendricks, explicó que la compañía no utiliza en Estados Unidos ese tipo de equipos desde hace aproximadamente 15 años, aunque consideró que pueden funcionar en Venezuela.
De acuerdo con la consultora Welligence Energy Analytics, hasta finales de 2027 las operaciones se concentrarán principalmente en equipos de reacondicionamiento y reparación de pozos, destinados a recuperar la producción en campos maduros.
Esta estrategia, combinada con los planes de expansión de las grandes petroleras, podría elevar la producción venezolana a unos 1,5 millones de barriles diarios para finales de 2027, frente a los 1,2 millones actuales, según las estimaciones de la consultora.
"Somos cautelosamente optimistas", afirmó Andrés Armijos, responsable de América Latina en Welligence, al referirse al plan de inversión y a las nuevas ofertas de empleo. No obstante, advirtió que la recuperación del sector llevará tiempo.
El aumento de las contrataciones y el retorno de equipos representan señales iniciales de movimiento en la industria petrolera venezolana. Sin embargo, la magnitud de la recuperación dependerá de las inversiones que finalmente se concreten y de las condiciones operativas, legales y políticas del país.
