Delcy Rodríguez promueve el "hambre cero" en medio de críticas en Italia
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, se reunió este martes en Italia con Qu Dongyu, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), para discutir sobre la seguridad alimentaria mundial. Un encuentro que, en medio de una crisis alimentaria en su país, parece más un acto de diplomacia que una solución efectiva a los problemas que enfrenta la población venezolana.
Según la Cancillería, la conversación giró en torno a los desafíos globales en materia de seguridad alimentaria y las iniciativas nacionales para recuperar la productividad agrícola. Esta reunión se da tras la intervención de Rodríguez en el Foro Mundial de la Alimentación, donde anunció la implementación del Plan Venezuela Alimenta y una nueva ley de economía local, con el "supremo objetivo" de alcanzar el hambre cero.
“Nuestra aspiración es clara: que Venezuela vuelva a alcanzar niveles compatibles con el hambre cero antes del año 2030”, afirmó Rodríguez en su discurso, un objetivo que suena optimista considerando la realidad actual. En agosto, una familia de cinco personas en Venezuela necesitaba $755,36 solo para cubrir sus gastos alimentarios, según el Centro de Documentación y Análisis Social (Cendas). En contraste, el salario mínimo mensual se encuentra en centavos de dólar, representando apenas el 0,02% del costo de la canasta alimentaria.
La implementación del Plan Venezuela Alimenta, según Rodríguez, busca integrar todos los procesos productivos de alimentos para erradicar el hambre. Sin embargo, la presencia de la funcionaria en el foro de la FAO ha provocado indignación entre miembros de la comunidad venezolana en Roma, quienes se manifestaron en desacuerdo con la situación que enfrentan sus compatriotas en el país.
La política salarial del Ejecutivo ha estado centrada en el pago de dos bonos para trabajadores públicos, que no inciden en beneficios laborales, sumando actualmente 240 dólares depositados en bolívares a la tasa del Banco Central de Venezuela. Una estrategia que parece más un parche que una solución estructural a la crisis alimentaria y económica que atraviesa el país.
Mientras Rodríguez promueve planes y leyes desde el extranjero, la realidad en Venezuela sigue siendo un desafío monumental que no se puede ignorar.
