CEV exige elecciones libres con un CNE imparcial y un TSJ independiente
La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) alertó este viernes sobre el agravamiento de la crisis política, económica y social del país y exigió condiciones institucionales que permitan celebrar elecciones libres y transparentes, con un Consejo Nacional Electoral (CNE) imparcial y un Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) independiente.
El pronunciamiento fue presentado al cierre de la 126.ª Asamblea Ordinaria Plenaria de la CEV, mediante una exhortación pastoral leída por monseñor Helizandro Terán, arzobispo de Mérida.
Comprobamos que continúa agravándose el clima político del país, marcado por la polarización, la falta de institucionalidad y la restricción de garantías democráticas", señalaron los obispos en el documento.
La Iglesia católica sostuvo que la renovación de las condiciones democráticas debe garantizar el debido proceso, el cese de las inhabilitaciones políticas y el respeto a los derechos fundamentales de los ciudadanos.
En el ámbito social, la CEV manifestó su preocupación por el empobrecimiento generalizado, las violaciones de derechos humanos y la lentitud de los procedimientos judiciales relacionados con presos políticos, tanto civiles como militares.
Los obispos también cuestionaron que los ingresos derivados de la producción petrolera no se hayan traducido en mejoras sustanciales para el bienestar de la población. Asimismo, advirtieron que los bajos salarios, complementados parcialmente con bonos, siguen siendo insuficientes para cubrir el costo de la canasta básica.
El documento también señala las dificultades que atraviesa el sistema educativo, entre ellas las remuneraciones insuficientes del personal docente y la deserción escolar. A esto se suman las deficiencias de la salud pública por la escasez de insumos y los problemas que afectan al sistema eléctrico nacional.
Pese al diagnóstico crítico, la Conferencia Episcopal reconoció algunos avances, como la liberación de presos políticos, la ampliación del margen para la libertad de expresión, la reducción de alcabalas y la reactivación de sectores de la industria petrolera.
Sobre la situación de los detenidos por motivos políticos, la Iglesia pidió que las excarcelaciones continúen hasta garantizar que ninguna persona permanezca privada de libertad por sus opiniones o convicciones.
"Para que nadie esté detenido por pensar distinto", expresó la CEV al referirse a la necesidad de dar continuidad a las liberaciones.
Proponen un acuerdo nacional y derogar leyes restrictivas
Como parte de sus propuestas para superar la crisis, los obispos plantearon impulsar un acuerdo nacional sustentado en la verdad y la reconciliación, así como derogar las leyes que limitan el trabajo de las organizaciones no gubernamentales (ONG).
También propusieron promover un Pacto Educativo Nacional y fortalecer las Vicarías de Derechos Humanos, con el propósito de ampliar la protección y el acompañamiento a las personas cuyos derechos sean vulnerados.
La Conferencia Episcopal reiteró, además, su compromiso de continuar asistiendo a las comunidades más vulnerables a través de Cáritas y otras instancias de la Iglesia católica.
Con este pronunciamiento, la CEV volvió a poner el foco en la necesidad de recuperar la institucionalidad democrática, atender las demandas sociales y garantizar los derechos políticos y humanos de los venezolanos.
