Politólogos y gremios plantean acuerdo nacional y elecciones para salir de la crisis política venezolana
Enredado, confuso y poco esperanzador se plantea el actual tablero político venezolano con la presencia de dos presidentes de la República y dos presidentes de la Asamblea Nacional quienes parecieran mantener al país con pocas posibilidades de coincidencia, encuentro, dialogo o negociación.
Hasta ahora la duplicidad de poderes, agravada hace cinco meses por la pandemia del coronavirus, ha fracasado en el deber de ofrecerle a los ciudadanos salud, servicios públicos, gasolina, transporte, vialidad o resolver la escasez de dinero en efectivo para comprar alimentos o medicinas.
La tragedia, además social y económica que hoy viven los venezolanos se acentuó a partir del 20 de mayo de 2018 cuando a través de elecciones presidenciales, convocadas por una Asamblea Nacional Constituyente oficialista , electa en controvertidos comicios en julio de 2017 y con facultades plenipotenciarias por encima incluso de la Asamblea Nacional, se declaró ganador de la silla presidencial a Nicolás Maduro para el período 2019-2025.
Los comicios fueron rechazados por presuntas irregularidades por Henry Falcón y Javier Bertucci, líderes de los partidos opositores que participaron en la contienda electoral y organismos internacionales. Estados Unidos y Canadá impusieron sanciones económicas a funcionarios y dirigentes del oficialismo. Cuba y Nicaragua mostraron su respaldo a Maduro.
Maduro se juramenta ante el TSJ

El 10 de enero de 2020 le correspondía al nuevo mandatario Nicolás Maduro juramentarse, según la Constitución, ante el parlamento nacional presidido por el opositor Juan Guaidó y sorpresivamente decidió levantar la mano ante el Tribunal Supremo de Justicia.
El miércoles 23 de enero, Juan Guaidó, en una plaza pública, anunció que asumía formalmente las competencias del Ejecutivo Nacional en una lucha por “cesar la usurpación” del poder que, según dijo, encabezaba Nicolás Maduro.

A partir de entonces, Guaidó es reconocido por 60 países como presidente interino por su condición de presidente de la Asamblea Nacional y por la legitimidad que le dio resultar electo en 2015. El respaldo de buena parte del concierto de naciones del mundo le ha permitido hacerse de la dirgencia de Citgo, el mayor activo de Venezuela en el extranjero y de Monómeros, la billonaria estatal de fertilizantes venezolana en Colombia, además de nombrar representaciones en las embajadas identificadas con su propuesta política.
Por su parte Nicolás Maduro tiene acceso al Poder Electoral, Poder Judicial, Poder Moral, al Ministerio Público, al presupuesto nacional y solo él tiene control de las fuerzas públicas y de las Fuerzas Armadas Nacionales.
Dos diputados presidentes del Parlamento
El domingo 5 de enero de 2020, dos diputados de la Asamblea Nacional fueron juramentados como presidentes de la Asamblea Nacional en dos espacios y momentos diferentes.
Un grupo de diputados del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y algunos diputados que han desertado de partidos opositores, investigados por la propia Asamblea Nacional por presuntos señalamientos de mal manejo presupesutarios, nombraron, sin votación alguna, a Luis Parra, diputado de Primero Justicia, como presidente de la junta directiva de la Asamblea Nacional AN.

Guaidó, quien buscaba la reelección como presidente de AN desconoció el nombramiento de Parra y argumentó que “no hubo votación nominal” y que “secuestraron a los parlamentarios dentro del hemiciclo”. Para Guaidó la elección de Parra es una “farsa”.
Horas más tarde, en una sesión alternativa realizada en la sede de El Nacional, uno de los periódicos más antiguos del país, Guaidó fue ratificado como presidente del Poder Legislativo con una votación nominal y presencial de 100 diputados.
Dónde está la salida
Ante este enmarañado escenario político, hasta ahora la salida planteada a la crisis política de Venezuela son las elecciones parlamentarias del próximo 6 de diciembre, convocadas por el Gobierno en las que Juan Guaidó y 27 partidos políticos anunciaron el pasado 02 de agosto que no participarían.
Versión Final ha considerado entonces pertinente preguntarle a representantes de los gremios y expertos en la materia ¿Que se debe hacer para tener un solo Presidente de la República y una sola Asamblea Nacional y enrumbar política, social y económicamente al país?
“Quienes apostamos por una verdadera democracia participativa, donde se respeten las decisiones electorales que se tomen, somos partidarios de promover un gran acuerdo nacional”, dice Gualberto Mas y Rubí, Presidente del Sindicato Unitario del Magisterio del Estado Zulia (Suma Zulia).

Es indudable que en el país, recuerda, necesitamos del concurso de todos los actores de la sociedad venezolana llámese; el actor político, sindical, gremial, las instituciones, la iglesia, todos construir esa plataforma que promueva un gran acuerdo nacional en donde podamos retomar, no el voto como ejercicio democrático, sino la elección y el respeto a ella, acotó.
“Es necesario que las partes en disputa, que son obvias en Venezuela, piensen en la calamidad que hoy padece nuestro pueblo, en relación a los servicios públicos, la falta de ingresos económicos, tener salud y tener la oportunidad de volver a esa nueva normalidad que todos ansiamos”.
Para Dianela Parra, presidenta del Colegio de Médicos del estado Zulia, la solución a la crisis del país está en “salir del régimen”. “Esa respuesta la tienen quienes apoyan al régimen. Cuando dejen de apoyarlos tendrán que irse”, advierte.

Considera que Juan Guaidó, “el líder y presidente interino de Venezuela, es quien está haciendo los más ingentes esfuerzos por lograr el objetivo”.
Elecciones, acuerdos y negociación
En opinión del politólogo, Jesús Castillo Molleda, la única manera de que en Venezuela regrese "la normalidad institucional" es que la oposición reconozca que la lucha política tiene que ser jugando en el terreno, socavando las bases del gobierno nacional. Considera que “de una manera u otra” la oposición debería participar en las elecciones parlamentarias previstas para el 6 de diciembre de 2020.

El experto reta a que la derecha venezolana vaya más allá y entre en la pelea por las alcaldías y gobernaciones “y cuando vengan las presidenciales, jugar el juego presidencial, jugarse duro y hacer todas las estrategias; buscar los testigos electorales, hacer una buena campaña, buscar unos buenos candidatos y no arroparse en el señalamiento de que el CNE es tramposo”.
“En Venezuela no hay dualidad de instituciones, en Venezuela hay unas solas instituciones, solo que la diatriba política ha hecho vender la idea de que hay dualidad, pero las únicas instituciones que en Venezuela tienen crédito o legitimidad ante las instituciones del Estado son las que dirige el gobierno de Nicolás Maduro”, enfatiza.
El 80% del país sigue reconociendo que el responsable de esta crisis en Venezuela es Nicolás Maduro pero Juan Guaidó y el G4 siguen pecando de embusteros y eso a la larga va desgastando a la dirigencia política opositora, asegura.
De acuerdo con Ana María Osorio, estratega en comunicación política, para que retorne la institucionalidad del Estado, se requiere de acuerdo y negociación de alto nivel político, en el que los diferentes actores lleguen a ideas afines para el reconocimiento mutuo.

Desde su óptica, el pacto pasaría por un proceso electoral con condiciones consensuadas por los actores políticos y sociales, en los que se establezca un ente rector en materia electoral que genere confianza en los ciudadanos, sin las controversias que tanto el oficialismo como la oposición suelen utilizar con fines electorales y políticos.
“Luego de estos acuerdos deben activarse los procesos establecidos por la Constitución, como el referendum presidencial y así labrar el camino para el establecimiento de la legalidad y legitimidad tan cuestionada”, propone.
