El diario plural del Zulia

Zulianos se unen a vigilia de oración por beatificación de José Gregorio

En demostración de júbilo por la buena nueva, las campanas de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá resonaron en el centro de Maracaibo y los nacidos en esta tierra han hecho plegarias como muestra de agradecimiento por la elevación a los altares del santo milagroso de Isnotú, Trujillo

Marcaron las 8:00 p.m. de este 19 de junio y las campanas de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá resonaban en el Centro de Maracaibo, mientras que en el Sur, en el barrio Los Robles, Faustina realizaba una acción de gracias junto a su familia por el anuncio de la beatificación de José Gregorio Hernández.

Fue así como el Zulia también se unió al júbilo de la Iglesia venezolana tras ser elevado "El Médico de los Pobres" a los altares de los templos católicos.

En el mediodía de este jueves, luego de conocer la noticia anunciada por el Vaticano, el cardenal Baltazar Porras, administrador apostólico de Caracas, invitó a los devotos a realizar una vigilia desde sus hogares y aseguró que las iglesias harían sonar sus campanas.

El llamado fue acatado por los zulianos, quienes ante la medidas del confinamiento por el coronavirus, hicieron de su casa un "templo", tal como lo pidió Porras.

Faustina Villegas, quien es TSU en educación especial, realizó la acción en compañía de sus dos hijos, y no solo dio gracias a Dios por lo ocurrido con José Gregorio, sino que también pidió por el paso de la pandemia en el mundo y en especial en el país.

"Sin duda, esta es una señal del cielo. Hemos esperado mucho tiempo para su beatificación y es justo cuando más necesitamos de su ayuda, cuando el Señor nos regala ese milagro. Qué más señal que un Santo enviado por Dios para darnos sanación", refirió Villegas ante sus anteriores peticiones.

Con la bandera de Venezuela en manos, los ojos cerrados y la cabeza inclinada, Omaira Nava, de 74 años, agradeció por su salud y tambien pidió al pronto beato por el fin del Covid-19.

La abuela aseguró que cree José Gregorio desde hace más de 48 años cuando cumplió un favor a su hijo. Desde entonces, Nava acude al santuario ubicado Isnotú, Trujillo, ciudad natal del Venerable, para pagar las promesas y desde hace 10 años lo hace en compañía de sus nietos.

La estudiante de arquitectura, Diana Carolina Villegas, realizó el momento espiritual para agradecer que fue sanada por el llamado "Santo de Isnotú".

"Soy devota porque le entregamos la vida de mi hermano menor a él, debido a que tenía tosferina desde su primer mes de nacido y también porque a mí me operaron de los meniscos a los 13 años, algo que era necesario hacer porque sino quedaría coja de por vida. Aunque el proceso fue realizado no quedé bien, pero cinco años después puse mi fe en José Gregorio y decidí entrar de nuevo al quirófano y todo fue un éxito, mi rodilla sigue en perfecto estado", relató la joven.

El silencio en el hogar de Neira Araujo llenó el recinto, mientras la ama de casa oraba el rosario frente a una diminuta imagen del médico venezolano. "Mi mayor alegría será ver colgar su imagen de los balcones de Vaticano", dijo la mujer, quien dentro de sus intenciones pidió el paso de la pandemia.

Faustina, Omaira, Diana y Neira sólo son algunas de las zulianas que se unieron al llamado de la Iglesia venezolana y que se espera se repita mañana a la misma hora “para que nos sintamos unidos y precisamente para respetar las condiciones sanitarias, teniendo en cuenta lo que el papa Francisco dice ‘hay que cuidarse para poder cuidar’”, afirmó el cardenal Porras.

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