Gonzalo Himiob a Versión Final: “Diálogo ha incrementado la cifra de presos políticos”
ENTREVISTA // El director del Foro Penal Venezolano, Gonzalo Himiob, rechazó represión del Gobierno. Para el abogado las conversaciones entre el oficialismo y la oposición velan solo intereses particulares.
Para el director del Foro Penal Venezolano, Gonzalo Himiob, lo presos políticos se han convertido en una “ficha de canje con las que juegan en mesas cerradas” el Gobierno Nacional y, lamentablemente, quienes se sumaron al diálogo desde el 2016.
Destacó que mesas de diálogo están lejos de disminuir las cifras de presos políticos y por el contrario la data ha aumentado desde su instalación. “Desde que se inició el ‘diálogo’, desde mayo de 2016, el promedio de presos polí- ticos subió drásticamente, lo que demuestra que el Gobierno maneja la prisión política como un arma de chantaje y a los presos políticos como rehenes y chas de canje en sus negociaciones”, sostuvo.
Himiob ha recibido amenazas de muerte en reiteradas oportunidades al igual que varios de sus compañeros de la ONG, sin embargo, con osadía sigue defendiendo los derechos de los ciudadanos “frente a un régimen opresor” y una oposición que, a su juicio, vela por intereses individuales.
Durante una entrevista a Versión Final, el defensor de los derechos humanos precisó que el Gobierno se volvió un incompetente para solucionar los problemas que presenta el país y por ende adoptan una posición represiva para callar al pueblo.
—¿Por qué la represión del Gobierno se acentúa?
—Porque carece de las herramientas, de la humanidad y de la disposición democrática necesarias para lidiar con la terrible crisis, a todo nivel, que el mismo Gobierno ha creado. Ante la queja ciudadana el Gobierno no soluciona, no aporta, no construye; por el contrario, opta por el miedo y por la represión como medios de control social. La represión aumenta en la medida en la que aumentan las protestas y la ciudadanía expresa su descontento, pero el Gobierno en lugar de ocuparse de las causas de la crisis –que están en su propia ineficiencia y corrupción–, se dedica a reprimir las consecuencias, las protestas y las quejas del pueblo. Lo peor de todo esto es que es un círculo vicioso, ya que el mismo gobierno que es culpable de las carencias y de las graves necesidades sociales que estamos padeciendo, es el mismo que luego criminaliza a todo el que se atreva a quejarse por ellas y a alzarle la voz.
—¿Dicen que existen negociaciones del Gobierno con algunos presos políticos para obtener su libertad. ¿Usted que cree?
—Llama mucho la atención que el grueso de las muy pocas liberaciones que desde el año pasado pueden ser atribuidas al “diálogo”, fue de personas que militaban o eran activistas de partidos políticos. Esto revela que los operadores políticos que estaban involucrados en esas gestiones no estaban más que velando por sus compañeros de partido y por sus intereses, nada más.
—¿A la MUD se le sigue “enredando el volatín”?
—La MUD debe terminar de asumir que no es una instancia de referencia opositora que pueda o deba ir más allá de lo electoral. Es una coalición de partidos opositores con nes electorales, nada más. Los electorales son los únicos éxitos que la MUD puede reivindicar sin duda alguna, mientras que cada vez que ha intentado meterse en otros ámbitos, las cosas o no salen bien o resultan manifiestamente negativas. La terca manía de abarcarlo todo, ese “pescueceo” político en cuanto tema acapare la atención pública, incluso en el tema de los DD.HH., invadiendo espacios en los que otras instancias, como las ONG, tienen mucha más experiencia y conocimiento, lo que ha hecho es agravar la situación, tergiversar temas que deben ser tratados con respeto y coherencia, y generar en la población mucho desencanto.
—El Gobierno suelta presos políticos “graneaitos”, y al mismo tiempo detiene otros, ¿es estratégica esta acción?
—Por supuesto, es lo que, siguiendo un trabajo sobre el tema de Alfredo Romero, hemos denominado el “efecto de puerta giratoria”. Unos salen, pero otros entran y ocupan sus lugares. Esto es porque para el Gobierno, y lamentablemente también para los representantes de la oposición que se han prestado al “diálogo”, los presos políticos no son seres humanos sino chas de canje con las que se juega en mesas cerradas y de espaldas a la ciudadanía, olvidando que ni la libertad ni la dignidad se negocian.
—¿Hay quienes dicen que en eso del diálogo del Gobierno con la MUD los presos políticos son los grandes ausentes en las conversaciones. ¿Qué dice el Foro Penal?
—Los únicos familiares de los presos políticos que son llamados a esas reuniones son los que de alguna manera están alineados con la posición de los partidos que participan en el diálogo. Los demás los que no tienen simpatías partidistas o cuestionan el fondo y la forma de esas negociaciones son dejados de lado. Lo mismo pasa con las ONG. Ninguna de las ONG serias que desde hace años se han venido ocupando de estos temas ha sido convocada jamás a brindar sus aportes. Y no solo hablo del Foro Penal Venezolano, hablo de ONG tan serias como Amnistía Internacional, Provea, Fundeci, y otras de igual importancia y trayectoria a las que, simplemente, se las ha dejado de lado.
—¿Se ha elevado la cantidad de presos políticos o se ha mantenido?
—Merced el “efecto de puerta giratoria” el número promedio de los presos polí- ticos nunca baja, desde hace ya casi un año, de las 100 personas. Lo que sí es importante destacar es que desde que se inició el “diálogo”, en mayo de 2016, ese promedio subió drásticamente, lo que demuestra que el Gobierno maneja la prisión política como un arma de chantaje y a los presos políticos como rehenes y chas de canje en sus negociaciones.
—¿Cuántos hay hasta ahora?
—108 detenidos
—Dos efectivos militares fueron detenidos luego de visitar a Baduel, por presunta conspiración. ¿Son también presos políticos estos generales?
—Todo parece indicar que sí. La narrativa o cial ha señalado varias veces a Baduel como supuesto “conspirador”, sin presentar evidencias, así que podría tratarse de un caso de persecución política.
—¿Algún miembro del Foro Penal ha sufrido persecución política?
—Por supuesto. Desde mayo de 2014, se inició una escalada de intimidación y amenaza contra activistas de derechos humanos, resultando recientemente, en marzo de 2015, en medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, al Director Ejecutivo del Foro Penal Venezolano, Alfredo Romero, y otros miembros de nuestra ONG, las cuales no han sido ejecutadas o cumplidas por el Estado venezolano.
—¿Se han extinguido los llamados “patriotas cooperantes” chavistas con el madurismo?
—No. Por el contrario, siguen utilizándose para sustentar o iniciar investigaciones penales ilegales contra todo aquel que el Gobierno identifique como “enemigo”.
—¿Que opinión le merecen las acusaciones que se han hecho contra el vicepresidente El Aissami?
—Creo que, como corresponde, deben ser investigadas y, en caso de resultar ciertas, deben conducir a la declaratoria de las responsabilidades que correspondan. Lo que me parece lamentable es que, en lugar de tomar estas acusaciones con la seriedad que ameritan, se las maneje desde el poder, tergiversándolas, como si fuesen “ataques contra la patria” o “contra Venezuela”, cuando eso no es verdad. Se trata de investigaciones que involucran a ciudadanos a título personal, y que como ciudadanos independientes deben responder, como cualquier otro en la misma situación, ante las autoridades.
—¿Sigue siendo un candidato fuerte para la presidencia?
—Ya no puede optar, al menos por ahora, pues no tiene capacidad para suscribir ningún tipo de acuerdo con ciudadanos o empresas norteamericanas o con personas o entidades (países incluidos) relacionadas con los EE.UU. Además, creo que ni a los mismos oficialistas les interesa tener un presidente que corre el riesgo de ser detenido en el momento en el que ponga un pie fuera del país.
