El Aissami, blindado con transferencia de poder
Nicolás Maduro Moros, presidente de la República, decretó que 15 de sus atribuciones pasarán al recién nombrado vicepresidente Ejecutivo, Tareck El Aissami. En Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela número 41.083 con fecha 25 de enero de 2017 fue publicado el decreto 2.695 que le otorga facultades a El Aissami.
“Con el supremo compromiso y voluntad de lograr la mayor eficacia política y calidad revolucionaria…”, así suscribe el Presidente las primeras líneas del decreto.
Carlos Raúl Hernández, doctor en Ciencias Políticas, manifiesta que el Gobierno está asegurando el apoyo de sectores vinculados a la política “árabe global”. “Maduro está buscando el apoyo de las redes de políticas globales del mundo musulmán y el mundo árabe”.

Hernández denuncia una flagrante violación a la Constitución. “Aquí la única Constitución que existe es la voluntad de Maduro, él está usando sus poderes especiales y ha hecho desaparecer a los poderes legítimamente constituidos”.
Legalidad Constitucional
En total contradicción, Juan Berríos, abogado constitucionalista y profesor de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de LUZ, sostiene que el decreto no tiene nada “extraordinario”, argumenta que las atribuciones son legales y el Presidente de la República las puede delegar.
“Esto no es relevante como para que implique una renuncia absoluta del Presidente a su poder o de sus atribuciones constitucionales, esto es parte de la dinámica de la administración pública”.
Berríos cita el ejemplo del expresidente Hugo Chávez, cuando por su condición de salud delegó varias funciones. “Este tipo de delegaciones deberían ser más regulares y ordinarias porque estamos acostumbrados a ver la excesiva concentración de poder en el ejercicio de las facultades del Ejecutivo en el Presidente de la República”.
Transición de poder
Efraín Rincón, especialista en Opinión Pública, opina que el decreto 2.695 es un proceso de “transición” ejecutado por el Gobierno nacional. “El Gobierno fue tomado por el ala radical del proceso revolucionario, un grupo radical comandado por Diosdado Cabello y por Tarek, ellos pertenecen a factores muy poderosos que no habían estado en el Gobierno Central”.
El experto en Opinión Pública alega que el “proceso de transición” está preparado para cualquier situación que pudiera ocurrir, a futuro, con el presidente Maduro. “Después de Chávez la revolución entró en un escenario de conflictividad, estamos frente a un proceso que no es monolítico”. Rincón expresa que hay facciones dentro del Gobierno que buscarán presionar, en algún momento, al presidente Maduro para que renuncie a la presidencia. “Le pedirán que tome la decisión de colocarse a un lado debido a su incapacidad para enfrentar la crisis nacional”.
Sin tapujos, Hernández asegura que el Nicolás Maduro lidera un Gobierno de “facto”. “El Gobierno es autoritario, hace lo que le da la gana y no le importan la Constitución y las leyes, ni la Asamblea Nacional, es un Gobierno de facto”.
Berríos expresa que no hay “alteraciones graves” en el decreto del Presidente, considera que son actividades de “trámite cotidiano” de la administración pública. “No hay irregularidades, porque no hay renuncia del poder constitucional que tiene Maduro”. El especialista en Derecho Constitucional certifica que el cargo de El Aissami posee competencias constitucionales orientadas a soportar, ayudar y a servir de enlace entre el Presidente y el resto de la administración central.
Efraín Rincón declara que las facultades que delegó el presidente Maduro son inherentes a su cargo.
“El hecho de que un Presidente de la República empiece a delegar funciones a un Vicepresidente indica que efectivamente hay una intención del alto Gobierno en fortalecer a un sector que hasta ahora no había logrado llegar al poder central, pero que ahora sí lo logró con el nombramiento de Tarek como vicepresidente Ejecutivo”, concluyó.
