El diario plural del Zulia

Jesús Silva a VERSIÓN FINAL: “El drama de la MUD es que no tiene abogados capaces”

Jesús Silva, abogado constitucionalista, incorpora brasas a sus artículos de opinión en Aporrea. Es defensor radical del proceso pero llama a las cosas por su nombre cuando con algo no está de acuerdo dentro del proceso revolucionario. Es una de las voces jurídicas más reconocidas entre la militancia socialista. El jurista conversó con Versión Final sobre las más recientes decisiones emanadas del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

—La Carta Magna suele ser sujeta a interpretaciones y cada una es utilizada con fines políticos alejados al derecho. Algunos la comparan con un libro de plastilina que se moldea a conveniencia. ¿Cuál es su lectura de cómo se interpreta la Carta Magna entre opositores y revolucionarios?

—La Constitución es la expresión concentrada de valores, principios y normas para la organización del poder y la convivencia basada en paz, igualdad y justicia entre los ciudadanos. La Constitución Bolivariana es la más democrática del mundo, sólo la ven mal los dirigentes políticos que pretenden imponer su ambición de poder por encima de las normas y algunos opinadores incautos que la han estudiado poco.

—El artículo 72 de la Constitución, reza: “Todos los cargos y magistraturas de elección popular son revocables. Transcurrida la mitad del período para el cual fue elegido el funcionario o funcionaria, un número no menor del veinte por ciento de los electores o electoras inscritos en la correspondiente circunscripción podrá solicitar la convocatoria de un referendo para revocar su mandato…”. La circunscripción es el país. ¿No cree que el CNE y la Sala Electoral del TSJ van en contra de la Carta Magna? 

—Creo que TSJ y CNE han fijado criterios dentro del artículo 72 constitucional porque la oposición ha tenido la oportunidad de desarrollar todos los pasos del referendo, y la venidera recolección de manifestaciones de 20% así lo ratifica. La queja de la MUD es la aparente lentitud de los procedimientos de verificación de datos, pero eso obedece a resoluciones del CNE del año 2007 que la MUD aceptó mansamente en vez de impugnarlas ante el TSJ, o por lo menos denunciarlas ante la OEA y la ONU. El drama es que la MUD no tiene abogados capaces.

—La AN entra en desacato ante el TSJ por los diputados de Amazonas… ¿No le parece una violación a los derechos electorales de los habitantes de Amazonas que 10 meses después aún no haya una sentencia del TSJ por las elecciones y que no haya parlamentarios? ¿Hay argumento jurídico que sostenga la anomia ante esto?

—La AN está obligada a acatar la sentencia provisional de amparo emanada del TSJ así pasen más meses porque la AN no tiene facultad de hacer autojusticia, no es un tribunal. El caso de Amazonas requiere investigación, actividad probatoria, juicio oral y sentencia definitiva. De tal modo que la oposición debe reclamar celeridad procesal al TSJ, pero no desacatar porque quien pierde legitimidad es la propia AN.

—¿Cuál es su valoración sobre el gobierno de Nicolás Maduro? Algunos disidentes aseguran que compromete el legado de Hugo Chávez. ¿Nos daría su reflexión?

- Para mí los mal llamados disidentes chavistas son una generación perdida de esta revolución porque manejan una retórica populista inspirada en la malcriadez de no ser incluidos en el reparto de cargos burocráticos. Yo, sin interés en esos cargos, he sido un chavista crítico públicamente ante fallas del Gobierno, pero jamás incitaré a la autoliquidación de la revolución (exigiendo renuncia a Maduro o firmando para revocarlo), ya que mi empeño es que se rectifique y se corrijan las fallas, pero jamás dejar morir el proyecto socialista. El gobierno de Maduro puede mejorar la situación económica de Venezuela, y para eso lo critico y lo apoyo al mismo tiempo.

—¿Hay apertura para la crítica constructiva entre los revolucionarios que no ostentan cargos de poder? ¿Coincide en algo con los exministros de Hugo Chávez descontentos con el Gobierno?

—Hoy es insuficiente la apertura para la crítica revolucionaria, esto es una de las principales fallas de la revolución. Yo he sido atacado por ciertos burócratas engreídos debido a esto. Sin embargo, mi respuesta es seguir opinando libremente y apoyando todo esfuerzo por incrementar la democracia interna del chavismo sin jamás incitar a su autoliquidación.

—Analistas aseguran que el presidente Nicolás Maduro es presa de la lucha de poderes entre grupos antagónicos dentro del Gobierno. ¿Cuál es su lectura en torno del manejo del poder y potenciales luchas?

—Maduro es un sobreviviente en la época más difícil del chavismo debido a la muerte de su líder máximo. La tentación del grupalismo interno está viva pero tal vez llegue una etapa de mayor unión revolucionaria entendiendo que separados, el chavismo será derrotado.

—¿La Sala Constitucional es un apéndice del Gobierno? ¿Es sano que los poderes no sean autónomos totalmente y que respondan a una ideología?

—No hay argumento jurídico para desacreditar a la Sala Constitucional porque sus decisiones han defendido la vigencia de la Carta Magna frente al intento de la AN por subyugar a los poderes del Estado. Sobre opiniones políticas contra el TSJ, eso se lo dejo a los diputados opositores que autodisolvieron la AN mediante el torpe desacato de sentencias.

—¿Qué es lo que más añora de Hugo Chávez?

—Su extraordinaria capacidad de unir a todos los grupos de izquierda hacia un mismo fin revolucionario porque la mayor debilidad de la izquierda venezolana en el siglo XX y XXI ha sido la división interna y guerra de egos.

—¿Está en riesgo el chavismo como modelo político?

—Sí, porque este modelo gravita sobre el volátil elemento electoral. Advierto que la combinación de crisis económica e insuficiente unión entre chavistas de arriba y de abajo puede reproducir derrotas como la del 6 de diciembre pasado. La tarea revolucionaria es atender las fallas y trabajar por corregirlas para retomar la senda electoral victoriosa.

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