Asesinan a cuatro hombres y le prenden fuego a la finca
Cuatro hombres fueron asesinados durante el asalto en la finca San Ramón, ayer cerca de la 1:10 de la madrugada, en la carretera La Williams, sector El Guanábano, kilómetro 16 de la autopista Lara-Zulia, zona rural del municipio Santa Rita, de la Costa Oriental del Lago (COL). A dos los carbonizaron y a los otros dos los tirotearon.
En una camioneta, delincuentes arribaron a la finca que funciona como una quesera, arrancaron los portones de raíz para huir sin problemas, rociaron con gasolina y prendieron fuego a la parcela donde se encontraban las cuatro víctimas, Ramón Antonio González, de 73 años, propietario; sus hijos, Leoncio de Jesús González Caldera, de 48; Ramón Antonio González Caldera, de 44; y su nieto Roeny González, de 17, hijo del tercer nombrado.
El patriarca y su hijo Leoncio perdieron la vida en el incendio; Ramón González Caldera murió con un tiro en la cabeza, cuando junto a su hijo salió a ver qué pasaba y se encontraron de frente con los maleantes, quienes además balearon a Roeny en la nuca.
Mientras la parcela ardía en llamas, los hampones robaron tres millones de bolívares de la venta de quesos y una vieja camioneta Ford, color blanco.
Una fuente policial reveló que dos días antes del suceso los criminales habían tratado de ingresar a la finca, pero sus habitantes, al sentir ruido, ahuyentaron a los cacos con disparos.
Luisfer González, uno de los tres hijos del septuagenario, con voz entrecortada expresó que sus familiares estaban durmiendo, y fueron sorprendidos por varios sujetos. “Mis hermanos acompañaban a mi papá que tenía años viviendo allí, y hace dos días habían intentado robar, hasta que hoy vinieron y por resistirse los mataron”. Hace dos meses atrás habían sido víctimas de un robo, donde lograron llevarse 27 baldes de queso.
Uno de los antisociales habría sido herido por un disparo efectuado en defensa por el hijo menor del Ramón, cuando este intentaba salir de la vivienda para hacerle frente a los asaltantes, que lo ejecutaron de inmediato. El sujeto dejó rastros de sangre en la camioneta abandonada kilómetros después de la finca, en el asiento del copiloto.
