Japón cancela alerta de terremoto tras confusión sobre magnitud
Japón vivió un episodio de confusión el viernes cuando una alerta de emergencia sobre un supuesto terremoto de magnitud 9,9 fue emitida y posteriormente cancelada en un lapso de menos de diez minutos. Las pantallas de información y los teléfonos móviles sonaron con un mensaje alarmante: "Se producirán fuertes sacudidas en breve. Busca refugio".
Sin embargo, la realidad fue menos dramática. Menos de 10 minutos después de la primera alerta, la Agencia Meteorológica de Japón anunció la cancelación de la advertencia emitida a las 12:40 p.m. En un giro inesperado, la magnitud real del sismo fue de 6,9, según el Servicio Geológico de Estados Unidos, lo que lo coloca muy lejos de ser el más fuerte jamás registrado.
El error en la magnitud se debió a una confusión sobre la ubicación del epicentro, explicó Ayataka Ebita, director de la división de observación de terremotos y tsunamis de la agencia. Inicialmente, se pensó que el epicentro estaba en las islas Kuriles, cuando en realidad se localizó cerca de la península de Kamchatka, en el este de Rusia. Este fallo, que está bajo investigación, no fue resultado de un ciberataque, como los que han afectado al país en semanas recientes.
A pesar de que las sacudidas fueron apenas perceptibles en Japón, el sistema de alerta temprana se activó, según Shigeki Aoki, director de la división de ingeniería sísmica y volcánica. "El sistema de alerta temprana de terremotos está diseñado para calcular la magnitud con base en el epicentro estimado", aclaró Aoki, lo que explica la inexactitud de las alertas emitidas.
Este tipo de errores, aunque poco comunes en un país con uno de los sistemas de alerta sísmica más avanzados del mundo, no son inéditos. En 2013, la agencia emitió una alerta errónea sobre un terremoto de magnitud 7,8 en la prefectura de Nara, tras malinterpretar un sismo mucho más pequeño. En 2018, otra alerta similar causó alarma entre millones de personas cuando un temblor frente a la costa de Ibaraki resultó ser menos fuerte de lo esperado.
Japón, que experimenta alrededor de 1500 terremotos al año, sigue siendo uno de los países más propensos a estos fenómenos. El terremoto más devastador en su historia ocurrió en marzo de 2011, con un sismo de magnitud 9,1 que causó un tsunami devastador. Más recientemente, en julio, un terremoto de 6,8 en la prefectura de Kumamoto dejó un saldo trágico de 38 vidas.
El viernes, la confusión reinó en Japón, pero no se reportaron trastornos generalizados. Las redes sociales se inundaron de publicaciones de personas buscando refugio innecesariamente, como algunos visitantes de un complejo de Disney en las cercanías de Tokio. "Hay un gran anuncio de terremoto frente a la estación, pero, eh, ¿todo está bien?", se preguntaba un usuario en las redes.
En este escenario de alarmas y confusiones, el sistema de alerta sísmica japonés mostró que, a pesar de su sofisticación, no está exento de errores.
