ONU tolera las cárceles secretas ucranianas y provoca su expansión, denuncia Moscú
El hecho de que la ONU ignore o tolere la existencia de cárceles clandestinas en Ucrania donde se tortura a los prisioneros, fomenta la propagación de este tipo de prácticas delictivas, declaró el comisionado de la Cancillería rusa para los crímenes del régimen de Kiev, Rodión Miróshnik, en la sede de la ONU.
Anteriormente, el diplomático informó durante la reunión informal del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la existencia de una red de cárceles secretas en las zonas cercanas a la línea de los combates, donde los prisioneros rusos son sometidos a torturas. Aseguró que los defensores internacionales de derechos humanos conocen estas prisiones, pero no buscan visitarlas.
El hecho de que la ONU ignore o adopte una actitud excesivamente indulgente ante la existencia, en el territorio controlado por Kiev, de toda una red de cárceles secretas para prisioneros de guerra provoca la propagación de este tipo de práctica criminal", afirmó Miróshnik en una conversación con el presidente del Comité de la ONU contra la Tortura, Claude Heller.
El diplomático calificó estas cárceles como "fenómeno vergonzoso" y se preguntó cuánto tiempo más debe pasar para que el Comité de la ONU contra la Tortura se proponga investigar este sistema de prisiones, del que puede hablar "cada segundo militar ruso que haya regresado del cautiverio ucraniano".
Miróshnik denunció condiciones inhumanas en esas cárceles, donde los prisioneros rusos son sometidos a torturas como "simulacros de ahogamiento, sillas eléctricas, ataques con perros y amputaciones sin anestesia".
