Diddy es trasladado a un centro médico tras lesión en prisión
Sean “Diddy” Combs, el rapero y magnate de la música que ha caído en desgracia, fue trasladado de urgencia desde una prisión federal en Nueva Jersey a un centro de salud la mañana del sábado tras sufrir una lesión en la cabeza. A sus 56 años, Combs cumple una condena de 50 meses por dos cargos de transporte para ejercer la prostitución, una sentencia que ha sido objeto de controversia y atención mediática.
Según el portal TMZ, el traslado se realizó desde la prisión federal de Fort Dix, donde Combs se encontraba recluido. Afortunadamente, la lesión no representa un riesgo vital y el artista estaba consciente durante el traslado. Sin embargo, no se han proporcionado más detalles sobre la naturaleza de la herida.
Un portavoz del rapero aseguró a The Independent que están al tanto de la situación y trabajan para esclarecer los hechos: “La salud y el bienestar de Sean son nuestra principal preocupación”, manifestó. La institución penitenciaria, por su parte, se negó a hacer comentarios al respecto.
Este incidente se produce en un momento crítico, pues la fecha de liberación de Combs ha sido modificada en varias ocasiones y está prevista para marzo de 2028. La última modificación se dio tras un reportaje de NBC News que reveló detalles impactantes sobre su vida en prisión.
Cuatro reclusos que compartieron celda con Combs, bajo condición de anonimato, afirmaron que el fundador de Bad Boy Records disfruta de privilegios extraordinarios, como tener personas que le realizan tareas, le ofrecen masajes, le preparan comidas especiales y le facilitan acceso a drogas, alcohol y teléfonos móviles de contrabando. “Esto no es algo normal que se vea en la cárcel. Esto es cosa de ricos”, comentó uno de los testigos.
Las fuentes indicaron que desde su llegada a Fort Dix, Combs comenzó a sobornar a otros reclusos para que le cumplieran órdenes, gastando miles de dólares mensuales en la tienda de la prisión. Su nómina incluye presos que le limpian la celda, le hacen la cama y le preparan comidas como pollo al curry y pizza.
Sin embargo, un portavoz de Combs desmintió estas acusaciones, señalando que el constante escrutinio sobre su vida en prisión ha llevado a los medios a presentar su rutina diaria como noticia. “La única primicia real es que Sean sigue cumpliendo su condena conforme a las normas”, concluyó.
