Javier Frana y la medalla olímpica que unió a Maradona y el tenis
La historia de Javier Frana no solo se mide en victorias en la cancha, sino también en momentos entrañables como el que vivió junto a Diego Maradona. En un video compartido por la cuenta Desde El Respeto, el extenista argentino rememoró un episodio singular de su entrenamiento con el legendario futbolista, quien le pedía insistentemente que llevara su medalla olímpica ganada en Barcelona 1992.
Frana, quien se colgó el bronce en dobles junto a Christian Miniussi, relató cómo se gestó su encuentro con Maradona. “Yo entrené con Diego una semana. Javier Valdecantos, uno de mis preparadores físicos, me dijo que estaba entrenando con él todos los días. ‘¡Voy mañana!’, respondí”, recordó el extenista, que no imaginaba la insistencia de Maradona por la preciada medalla.
La anécdota gira en torno a la solicitud del exfutbolista, quien deseaba ver la medalla que Frana había conseguido en unos Juegos Olímpicos donde los equipos derrotados en semifinales se llevaban la presea de bronce. “El primer día, Diego me dijo que le llevara la medalla al día siguiente. Pero yo, por vergüenza, no la llevé. ¡Cómo le iba a mostrar una medalla de bronce a Maradona!”, confesó.
Sin embargo, la presión de Maradona fue tal que al día siguiente, cuando Frana llegó al entrenamiento, el futbolista no tardó en preguntar por la medalla. “Me empezó a decir de todo. ‘Tráeme la medalla, yo quiero una medalla, sabés lo que es eso’. Cuando finalmente la llevé, se la puso y pedía que lo filmen”, concluyó Frana, quien a sus 59 años revive con cariño esos momentos de cercanía entre dos íconos del deporte argentino.
Más allá de aquella anécdota, Frana ha dejado su huella en el tenis al representar a Argentina en tres ediciones de los Juegos Olímpicos. Además de su medalla en Barcelona, se alzó con el título de Roland Garros 1996 en dobles mixtos junto a Patricia Tarabini.
En una entrevista anterior, Frana describió su retiro del tenis como un proceso doloroso, donde “mató” al jugador que había sido, cerrando un ciclo importante en su vida. Este cambio se aceleró tras sufrir una sordera súbita durante Wimbledon, aunque se recuperó posteriormente. La distancia con el deporte fue tal que llegó a sentir nervios al ver partidos de la Copa Davis, y le costó reconocerse en quienes enfrentaban la presión que él había vivido.
El extenista reflexionó sobre lo difícil que puede ser la retirada para los deportistas, un proceso que a menudo conlleva un vacío y pérdida de propósito. En su caso, la familia y la crianza de sus hijos pequeños fueron factores clave para transitar ese cambio. Frana también revisó su carrera buscando conservar los aprendizajes de sus aciertos y errores, sin caer en la autorreferencia.
Recordó cómo el tenis profesional lo obligó a dejar su hogar en Rafaela a los 17 años, renunciando a reuniones familiares y amistades. La vida itinerante de aquellos años, sin comunicación inmediata ni recursos disponibles, lo hizo desenvolverse solo en ciudades y países desconocidos. Esa soledad, reflexionó, le hizo tomar conciencia de cuánto deseaba continuar en el deporte.
