Ataques aéreos reavivan la tensión en el aeropuerto de Riad
El aeropuerto internacional King Khalid de Riad se ha convertido en un objetivo recurrente esta semana, en medio de un aumento de la violencia entre los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, y una coalición apoyada por Arabia Saudita. El ataque más reciente, ocurrido el sábado, dejó a varias personas heridas, según confirmó la Autoridad General de Aviación Civil de Arabia Saudita.
La autoridad declaró en un comunicado que "el aeropuerto fue blanco de un ataque, en medio de continuos ataques dirigidos a las instalaciones de aviación civil en el reino". A pesar de que el número exacto de heridos se está evaluando, un funcionario saudí, que solicitó el anonimato, reveló a la Associated Press que un misil impactó en una terminal de pasajeros, causando múltiples lesiones.
Fuentes médicas locales mencionaron a la AFP que "los médicos de urgencias están siendo llamados a hospitales en toda Riad", describiendo la situación como una "emergencia grave". Las operaciones en el aeropuerto han sido suspendidas hasta nuevo aviso, mientras que varias embajadas occidentales, incluidas las de Estados Unidos, Canadá y Alemania, han instado a sus ciudadanos a evitar el área.
Los hutíes han intensificado sus ataques sobre objetivos en Arabia Saudita, con varios incidentes en el aeropuerto de Riad esta semana que resultaron en al menos cuatro muertes y numerosas heridas, además de daños en aeronaves. En respuesta, Etihad Airways y Qatar Airways han cancelado múltiples vuelos hacia y desde Riad, mientras que Kuwait Airways también suspendió sus operaciones el sábado.
Este recrudecimiento de hostilidades se produce tras avances de los hutíes en la costa del Mar Rojo, mientras que la coalición saudí ha ofrecido apoyo aéreo a las fuerzas gubernamentales yemeníes para recuperar el control de estas áreas estratégicas. La situación se complica aún más tras el colapso de un acuerdo de paz el pasado julio, lo que ha llevado a un aumento de las hostilidades en la región.
El gobierno respaldado por Arabia Saudita anunció recientemente una contraofensiva destinada a recuperar todos los territorios en manos de los hutíes, particularmente aquellos alrededor del estrecho de Bab al-Mandab. La escalada del conflicto plantea un panorama incierto para la paz en la región.
