Zaporiyia sufre ataque mortal mientras Ucrania ataca terminal en Rusia
Este sábado, la ciudad ucraniana de Zaporiyia fue escenario de un devastador ataque aéreo ruso que dejó al menos ocho muertos, entre ellos tres niños, y 16 heridos. La información fue confirmada por las autoridades regionales y la policía, quienes también reportaron 12 desaparecidos en este ataque que apunta a los barrios residenciales de la ciudad.
El copresidente del Consejo de Defensa regional, Iván Fedorov, indicó que los aviones rusos lanzaron cinco bombas, impactando directamente en edificios de viviendas. Los servicios de rescate ucranianos han logrado salvar a algunas personas de los escombros, en un contexto donde la violencia ha escalado dramáticamente.
Paralelamente, Ucrania llevó a cabo un ataque contra una terminal petrolera en la sureña región de Rostov, en un acto que desafía un acuerdo de suministro de diésel alcanzado recientemente entre los presidentes de EEUU, Donald Trump, y Rusia, Vladímir Putin. Este ataque se produjo en la terminal petrolera Yug Rusí, que ya había sido blanco de drones ucranianos en el pasado.
En Rostov del Don, un incendio se desató en la terminal, afectando la infraestructura de bombeo de combustible de la refinería Neftezhájinsk. Durante el ataque, más de cien drones fueron derribados, y el gobernador local, Yuri Slúsar, reportó que se detuvo el tránsito ferroviario en ambas direcciones y se verificaban posibles víctimas.
Este intercambio de ataques se produce en un momento crítico, justo después de que Trump anunciara en su red Truth Social que, tras una "conversación sumamente exitosa" con Putin, se acordó que Rusia suministrará más de 300.000 toneladas de combustible diésel a los mercados estadounidense y mundial. La preocupación en la Casa Blanca es palpable, con encuestas que indican una ventaja de siete puntos para los demócratas en las elecciones de medio término, impulsadas por el descontento ciudadano por el alto precio de la gasolina.
Por su parte, Putin enfrenta un grave déficit de combustible en Rusia, resultado de los ataques ucranianos contra sus refinerías, lo que ha generado largas colas en las gasolineras. A pesar de las exigencias de la Casa Blanca a Volodímir Zelenski para que cese unilateralmente los ataques, el presidente ucraniano calificó el acuerdo entre Moscú y Washington como "injusto", permitiendo que Rusia exporte diésel en lugar de intensificar las sanciones por la guerra.
Mientras el conflicto, que comenzó con la invasión rusa en febrero de 2022, entra en su quinto año, los ataques continúan incrementándose, dejando un creciente saldo de víctimas civiles y un panorama cada vez más sombrío para la población ucraniana.
