Rosana Sosa García: “Será difícil que Venezuela sostenga la recuperación petrolera”
Rosana Sosa García, especialista en finanzas internacionales y asesora en temas de riesgos, cuestiona la viabilidad de la reestructuración de la deuda venezolana.
Sosa García advierte que la recuperación petrolera enfrenta severas limitaciones de tiempo e inversión y considera que resulta insuficiente avanzar sin una participación vinculante del Fondo Monetario Internacional.
La analista respalda el escenario adverso planteado por Morgan Stanley y de igual manera alerta sobre compromisos financieros asumidos antes de las elecciones.
Sin apoyo, muy difícil
La recuperación petrolera sobre la que Venezuela pretende sostener el pago de su deuda reestructurada enfrenta obstáculos que, según Sosa García, hacen más probable el escenario adverso planteado por Morgan Stanley.
Mi opinión profesional es que, sin apoyo financiero del FMI, con una gobernanza tan débil y sin la inversión necesaria, será difícil que Venezuela pueda sostener la recuperación petrolera requerida para pagar la deuda reestructurada”, resalta la analista.
La experta en tema de riesgos pone el foco en la capacidad real del país para recuperar su principal fuente de ingresos, pues a su juicio, no existen condiciones suficientes para asumir que la producción petrolera alcanzará los niveles necesarios para respaldar las nuevas obligaciones financieras.
De aquí a junio de 2027 tampoco hay tiempo suficiente para reconstruir la industria y sentar las bases de ese crecimiento”, sostiene.
Plazo bajo la lupa
El plazo es uno de los principales elementos de su preocupación.
La recuperación de la industria requiere inversiones, capacidad operativa y condiciones institucionales que, según su análisis, difícilmente pueden consolidarse en los próximos meses.
Por eso considero más probable el escenario adverso de Morgan Stanley”, afirma.
Sosa García alerta que el problema podría agravarse si la reestructuración se construye sobre proyecciones demasiado optimistas.
Optimismo peligroso
Reestructurar sobre supuestos demasiado optimistas de producción e ingresos puede dejar al país con un servicio de deuda que reste recursos al gasto social, la infraestructura y los servicios públicos”, señala.
La advertencia coloca el debate más allá de las cifras de la deuda.
El punto central es cuánto dinero tendrá realmente Venezuela disponible después de cumplir sus obligaciones financieras y qué margen quedará para atender las necesidades internas.
La especialista en finanzas internacionales también cuestiona la ausencia de una participación vinculante del Fondo Monetario Internacional.
Su preocupación se produce luego de que Alejandro Grisanti señalara en X que Centerview Partners prepara un análisis de sostenibilidad de la deuda venezolana.
La conclusión de la experta es que Venezuela podría terminar comprometiendo recursos futuros sobre la base de una recuperación petrolera que todavía no está garantizada. Si la producción y los ingresos no alcanzan las expectativas, el costo de esa apuesta recaería directamente sobre las cuentas públicas y sobre la capacidad del Estado para financiar la recuperación del país.

