Florida programa vigésima pena de muerte del año con ejecución de Jesse Guardado el #5Nov
Un nuevo capítulo en la historia de la pena de muerte en Florida se escribe con la firma del gobernador Ron DeSantis, quien ha programado la ejecución de Jesse Guardado para el 5 de noviembre. Este hombre de 64 años fue condenado por el asesinato de Jackie Malone, una mujer de 75 años, en 2004 en el condado de Walton. La ejecución, que se llevaría a cabo en la Prisión Estatal de Florida, podría ser la vigésima del año si se cumplen ciertos procedimientos antes de esa fecha, según reportes de Fox 13 Tampa Bay, NBC News y el Sun Sentinel.
La orden fue firmada el lunes 5 de octubre y establece que el procedimiento se llevará a cabo a las 18:00. Aunque no todos los medios confirmaron el horario, la fecha y el lugar han sido verificados por diversas fuentes. Guardado no es aún el vigésimo ejecutado, sino el cuarto en la lista de ejecuciones programadas, que incluye a James Robertson y William Lee Thompson para el 13 de octubre, y William Reaves para el 20 de octubre.
La ejecución de Guardado se convertiría en la vigésima solo si se llevan a cabo las tres ejecuciones programadas en octubre sin interrupciones legales o decisiones de clemencia. El cronograma está sujeto a posibles apelaciones en tribunales estatales y federales, así como a revisiones administrativas antes de cualquier ejecución. Esta precisión es vital, ya que varios titulares han insinuado que Guardado sería el vigésimo ejecutado, a pesar de que la cifra aún no se ha alcanzado.
El crimen que llevó a Guardado a la condena ocurrió el 13 de septiembre de 2004. Según los informes, él, tras recibir ayuda de Malone tras su salida de prisión, la asesinó utilizando una barra metálica y un cuchillo de cocina. Malone había abierto la puerta a Guardado, quien alegó necesitar usar el teléfono. Posteriormente, él la golpeó en la cabeza, la apuñaló y le robó varios objetos personales, buscando dinero para alimentar su adicción a la cocaína.
Guardado fue declarado culpable de asesinato en primer grado y robo con arma. En octubre de 2005, recibió la pena de muerte. A lo largo de los años, ha cuestionado el trabajo de sus abogados, argumentando que no presentaron pruebas adecuadas que pudieran haber influido en la decisión del jurado. Sin embargo, un panel de tres jueces del Tribunal de Apelaciones del Undécimo Circuito desestimó sus argumentos en 2024, manteniendo la condena y la pena de muerte.
A pesar de que la resolución no cierra la puerta a nuevas apelaciones o recursos, la ejecución está a la vista. El primer procedimiento programado antes de la fecha de Guardado corresponde a James Robertson, condenado por el asesinato de su compañero de celda, mientras que el segundo es el de William Lee Thompson, condenado por el asesinato y otros delitos en 1976. La tercera ejecución programada es la de William Reaves, quien fue condenado por el asesinato de un agente del sheriff en 1986.
Si estas ejecuciones se llevan a cabo como está previsto, Florida igualará y podría superar el total de 19 ejecuciones del año anterior, que marcó el mayor número desde el restablecimiento de la pena de muerte en 1976. El estado ha adoptado un protocolo de tres fármacos para las ejecuciones, comenzando con etomidato para inducir la inconsciencia, seguido de un paralizante y un medicamento para detener la función cardíaca.
La atención se centra no solo en Guardado, sino también en el sistema de ejecuciones de Florida, que ha sido objeto de críticas. Organizaciones como Floridians for Alternatives to the Death Penalty han advertido sobre la posibilidad de que situaciones problemáticas, como las que ocurrieron en Tennessee, se repitan. La orden de DeSantis activa un proceso de revisión y apelaciones que puede influir en el calendario de la ejecución de Guardado, programada en un contexto de creciente controversia y debate sobre la pena capital en el estado.
