Trump autoriza fusilamiento de militar condenado por la masacre de Fort Hood
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprobó la ejecución por fusilamiento de Nidal Hasan, el exmayor del Ejército condenado por matar a 13 personas y herir a otras 32 durante el tiroteo ocurrido en 2009 en la base militar de Fort Hood, Texas.
La decisión, anunciada el lunes por el Pentágono, podría convertirse en la primera ejecución de un militar estadounidense mediante un pelotón de fusilamiento desde la Segunda Guerra Mundial y en la primera aplicación de la pena de muerte contra un miembro de las Fuerzas Armadas en 65 años.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, recomendó la pena capital y Trump dio su aprobación. Ahora corresponderá a las autoridades militares establecer la fecha y el lugar de la ejecución.
Hasan, psiquiatra del Ejército y ciudadano estadounidense de ascendencia palestina, fue declarado culpable en 2013 de 13 cargos de homicidio premeditado y 32 cargos de intento de asesinato. Un tribunal militar compuesto por 13 oficiales recomendó por unanimidad la pena de muerte.
Durante el juicio, Hasan reconoció haber sido el responsable del ataque del 5 de noviembre de 2009 y afirmó que su objetivo eran los soldados estadounidenses que serían enviados a Afganistán. Según su propia declaración, buscaba proteger a miembros del Talibán de las fuerzas estadounidenses.
Hasan abrió fuego contra soldados que se encontraban en un centro de procesamiento de la base de Fort Hood, donde realizaban los últimos controles médicos antes de ser enviados al extranjero.
Cuando algunos militares intentaron escapar, Hasan los persiguió hasta el exterior del edificio. Allí se enfrentó a dos agentes de la Policía militar, quienes intercambiaron disparos con él.
El entonces sargento mayor Mark Todd logró acercarse a Hasan después de que este resultara herido y lo desarmó. Las autoridades encontraron posteriormente municiones adicionales, cargadores y dos miras láser entre sus pertenencias.
Hasan quedó paralizado de cintura para abajo como consecuencia de las heridas sufridas durante el enfrentamiento y desde entonces utiliza una silla de ruedas.
La eventual ejecución de Hasan tendría un carácter histórico debido a lo poco frecuente que es la aplicación de la pena capital dentro de las Fuerzas Armadas estadounidenses.
El último militar del Ejército ejecutado mediante un pelotón de fusilamiento fue el soldado Eddie Slovik, quien murió el 31 de enero de 1945 en Francia después de ser condenado por deserción durante la Segunda Guerra Mundial.
La última ejecución de un miembro del Ejército estadounidense ocurrió en 1961, cuando el soldado John Bennett fue ahorcado en Fort Leavenworth, Kansas, tras ser declarado culpable de violar e intentar asesinar a una niña austríaca de 11 años.
Desde 1916, las Fuerzas Armadas estadounidenses han ejecutado a 135 militares, según datos del Centro de Información sobre la Pena de Muerte.
Hasan permanece recluido en el corredor de la muerte de la prisión disciplinaria de Estados Unidos en Fort Leavenworth, Kansas, la única prisión de máxima seguridad del Departamento de Defensa. Otros tres militares condenados por asesinato también permanecen allí a la espera de ejecución.
Sin embargo, la aprobación presidencial no necesariamente supone una ejecución inmediata. Hasan todavía puede recurrir mediante mecanismos judiciales, incluido un recurso de hábeas corpus, que podría suspender la ejecución mientras se resuelven las impugnaciones.
De acuerdo con la normativa militar citada por Army Lawyer, una vez aprobada la pena capital por el presidente, la ejecución debe programarse dentro de un período determinado, aunque los recursos judiciales pueden modificar ese calendario.
La decisión de Trump revive así un método de ejecución prácticamente abandonado por el Ejército estadounidense y devuelve a la actualidad el precedente de Eddie Slovik, el último militar ejecutado por un pelotón de fusilamiento.
