Suiza enfrenta un deshielo sin precedentes en sus glaciares
El dramático estado de los glaciares en Suiza se ha convertido en un símbolo del impacto del cambio climático. Según un estudio de la red Glacier Monitoring in Switzerland (Glamos), el año 2026 se inscribe como uno de los más críticos, con una pérdida del 5,5% de su volumen de hielo, el segundo mayor derretimiento registrado en la historia del país.
El jefe de Glamos, Matthias Huss, describió 2026 como "un año catastrófico", enfatizando que los glaciares han perdido "cantidades enormes de hielo" tras un verano marcado por temperaturas récord y un invierno con escasas nevadas. "Este es un glaciar que no está sobreviviendo", lamentó Huss mientras observaba el glaciar Scex Rouge desde casi 3.000 metros de altitud. Su pronóstico es desalentador: "Probablemente no habrá hielo dentro de 10 o quizá 15 años".
La situación es alarmante. A finales de julio, una estaca de medición de cuatro metros que se había instalado en el glaciar estaba completamente incrustada, pero ahora más de tres metros sobresalen de la superficie gris del hielo. Huss subrayó que, aunque la rapidez del deshielo no es una sorpresa, "ver los colores de las montañas donde ya no queda nieve" es un recordatorio impactante de la magnitud del problema.
Entre 2022 y 2026, la tasa de deshielo de los glaciares suizos fue más de dos veces superior a cualquier otro periodo de cinco años previamente monitoreado, revelando una pérdida de volumen de hielo de casi 20% desde 2021. Este acelerado deshielo contrasta con el 10% de volumen perdido entre 1990 y 2000, y el 27% en la última década, según el informe de Glamos.
La tragedia no se ha hecho esperar. El 2 de mayo de 2025, el deslizamiento de un glaciar en el sur de Suiza dejó un desaparecido y causó daños significativos en el pequeño pueblo de Blatten, que había sido evacuado una semana antes debido al peligro inminente.
Las conclusiones de Glamos se basaron en mediciones exhaustivas realizadas en septiembre en 23 glaciares de referencia, extrapolando los datos a las casi 1.300 formaciones glaciares que aún existen en Suiza. La situación es crítica y la urgencia de tomar medidas se vuelve cada vez más evidente.
