China lanza medidas para reactivar su economía y el sector inmobiliario
En un intento por revitalizar su economía y un sector inmobiliario en crisis, China anunció el martes un conjunto de medidas que marcan un cambio significativo en su política económica. Estas acciones se producen en un contexto de creciente presión para cumplir con la meta de crecimiento del gobierno, fijada para finales de este año.
Las medidas incluyen un impulso al crédito bancario y nuevos subsidios para los pagos de intereses hipotecarios, constituyendo algunas de las decisiones más relevantes adoptadas por las autoridades chinas en 2023. El Banco Popular de China, el banco central del país, informó que reducirá en un cuarto de punto porcentual la tasa de interés de su mecanismo de “préstamos suplementarios garantizados”, lo que llevará la tasa a un año a 1,5%.
Este tipo de financiamiento de bajo costo se ofrece a los principales bancos estatales para respaldar proyectos públicos y estatales. La reducción de tasas busca incentivar a los bancos a “servir mejor a las estrategias nacionales”, según el banco central. Además, se aumentará en 200.000 millones de yuanes (aproximadamente 30.000 millones de dólares) el cupo para reciclaje de préstamos destinados a la innovación tecnológica, alcanzando un total de 1,4 billones de yuanes (unos 208.000 millones de dólares).
Por su parte, el Ministerio de Finanzas de China anunció subsidios a los intereses hipotecarios para compradores de vivienda. A partir de octubre, los compradores primerizos que cumplan con ciertos requisitos podrán recibir subsidios equivalentes a una tasa anualizada de 1 punto porcentual sobre el principal de la hipoteca, durante un periodo de hasta cinco años. Para calificar, la propiedad adquirida debe tener un tamaño de hasta 120 metros cuadrados y un precio no superior a 1,5 millones de yuanes (aproximadamente 224.000 dólares).
Según Gary Ng, economista sénior para Asia-Pacífico del banco francés Natixis, estas medidas representan “un enfoque dirigido, con menores costos de financiamiento, para apoyar a sectores seleccionados”. En particular, buscan “respaldar la demanda de vivienda en ciudades de menor nivel”, que aún enfrentan desafíos significativos.
El gobierno chino tiene como objetivo un crecimiento económico de entre 4,5% y 5% para 2026, un ritmo más lento que el 5% registrado el año anterior. En el segundo trimestre de 2023, la economía china se desaceleró a una expansión de 4,3%, marcando el crecimiento más débil en más de tres años.
El sector inmobiliario, que ha enfrentado una crisis de liquidez debido a las restricciones impuestas por el gobierno sobre el endeudamiento excesivo, ha visto caer los precios de la vivienda en aproximadamente 20% desde 2021. Las nuevas medidas parecen estar orientadas a ayudar a China a alcanzar su objetivo mínimo de crecimiento anual.
Estos anuncios se produjeron tras una reunión del Consejo de Estado de China, donde se debatió sobre el fortalecimiento y mejora de la eficacia de las políticas macroeconómicas ante los desafíos económicos actuales.
