El diario plural del Zulia

Bill Gates aboga por reservar empleos humanos ante el avance de la IA

El cofundador de Microsoft propone que ciertas ocupaciones se mantengan exclusivamente en manos de humanos, argumentando que la inteligencia artificial y los robots amenazan con desplazar a trabajadores en diversas áreas. Su visión incluye un impuesto a la automatización para financiar la transición laboral.

La irrupción de la inteligencia artificial y los robots en el mercado laboral plantea un dilema crucial: ¿deben algunas ocupaciones ser reservadas para los humanos? Bill Gates sostiene que sí. Según el empresario, el avance de estas tecnologías podría llevar a la desaparición permanente de numerosos empleos, aquellos que hoy requieren la intervención de trabajadores capacitados.

Gates propone un modelo mixto en sectores como la educación y la salud mental, donde un ser humano podría utilizar la tecnología para potenciar sus capacidades, sin que las máquinas reemplacen por completo la atención personal. Este concepto, que él denomina "reserva humana", se asemeja a las reservas naturales: espacios que, a pesar de ser construibles, se mantienen para evitar una pérdida irreparable.

El empresario comparte una experiencia personal que refuerza su propuesta. Recordó a su padre, quien falleció de Alzheimer en 2020, y cómo durante las últimas etapas de su enfermedad fue atendido por cuidadores que entendían sus necesidades, incluso cuando él no podía comunicarlas. Gates enfatiza que "la atención que le brindaron a mi padre fue insustituiblemente humana", subrayando que ningún robot debería haber realizado esa labor.

A partir de esta reflexión, Gates aboga por reservar ciertas actividades laborales para los humanos, no solo por razones económicas, sino también sociales. Advierte que los empleos más vulnerables son aquellos de nivel básico e intermedio, mientras que los nuevos puestos que surjan exigirán habilidades que demandan años de capacitación.

Las áreas más susceptibles de ser afectadas incluyen ventas, atención al cliente, ingeniería de software y asistencia jurídica. Además, Gates prevé que los robots podrían competir con humanos en tareas físicas, como la construcción y la hostelería, para finales de la década.

La dinámica de la automatización, según Gates, podría generar una presión competitiva entre las empresas: si una logra reducir costos con tecnología, sus competidores se verán obligados a hacer lo mismo. Este proceso, advierte, forzará a muchas personas a cambiar de empleo y reciclarse profesionalmente. Sin una intervención adecuada, podrían quedar menos puestos de calidad y los beneficios de la tecnología concentrarse en una élite.

Para contrarrestar esta tendencia, Gates propone implementar un impuesto a los robots y a los tokens de inteligencia artificial, con el fin de financiar la transición laboral afectada por la automatización. Argumenta que, si las personas trabajan menos horas o pierden sus empleos, la recaudación vinculada a los salarios disminuirá. En cambio, las empresas suelen deducir la compra de robots como gasto, una práctica que incentiva el reemplazo de trabajadores por máquinas.

Este impuesto no solo buscaría desacelerar la sustitución de humanos por tecnología, sino también obtener fondos para capacitación, reconversión profesional y una red de seguridad social destinada a quienes más sufran las pérdidas. Gates reconoce que esta medida podría ser ineficiente desde un punto de vista económico, pero defiende que preservar empleo aporta un valor social significativo.

Lea también
Comentarios
Cargando...