Anthropic busca concentrar poder de voto en manos de cofundadores
Anthropic ha propuesto a sus accionistas aprobar una estructura que otorgaría a sus siete cofundadores el 50% del poder de voto en decisiones corporativas clave, justo antes de su esperada salida a bolsa. La votación se llevará a cabo en los próximos días, y la propuesta ha generado un amplio debate sobre el control y la gobernanza en la compañía.
La iniciativa contempla la creación de una clase especial de acciones para el director ejecutivo Dario Amodei y sus seis cofundadores, quienes actualmente poseen apenas el 2% de la empresa cada uno. Estas acciones no aumentan su participación económica, sino que concentran el poder de decisión. Sin embargo, se estipula que al menos tres de los cofundadores deben mantener una participación mínima para que el esquema funcione.
Si bien este tipo de mecanismo no es nuevo en el ámbito tecnológico —Mark Zuckerberg lo utiliza en Meta y Evan Spiegel en Snap— lo que resulta inusual es que el control se reparta entre siete personas en lugar de concentrarse en una sola. De hecho, la estructura ha sido comparada con el modelo de Palantir, que permitió a sus fundadores retener el control mediante acciones de Clase F antes de su salida a bolsa en 2020.
A pesar de este nuevo esquema de votación, Anthropic mantiene un fideicomiso independiente, el Long-Term Benefit Trust, que seguirá eligiendo a la mayoría de los directores del directorio. Con la propuesta, los asientos reservados a los fundadores aumentarían de dos a tres, mientras que los empleados recibirían una clase propia de acciones para desempatar en decisiones clave.
El directorio de Anthropic actualmente cuenta con siete lugares, de los cuales uno está vacante. En abril de 2026, la designación de un nuevo director otorgó a los miembros elegidos por el fideicomiso la mayoría matemática por primera vez. En un gesto hacia la responsabilidad social, los siete cofundadores se comprometieron a donar el 80% de su patrimonio, una promesa que Amodei anunció en enero, advirtiendo sobre los riesgos de la concentración de riqueza en el sector de la inteligencia artificial.
La compañía fue valuada en 965.000 millones de dólares en una ronda de inversión en mayo de 2026, y recientemente, esa cifra en el mercado secundario alcanzó 1,5 billones de dólares, lo que se espera que se refleje en su salida a bolsa. Anthropic no ha hecho comentarios públicos sobre la propuesta de votación, y no se ha verificado de manera independiente el detalle completo de la participación mínima que cada fundador deberá mantener.
En medio de este contexto, Anthropic presentó Opus 5.5, una nueva versión de su sistema de inteligencia artificial Claude, pocos días después de que Amodei pidiera una pausa en el desarrollo de esta tecnología. El lanzamiento reavivó el debate sobre la necesidad de establecer salvaguardas ante el avance de los modelos generativos. Según la empresa, Opus 5.5 es el modelo con mejores resultados de alineación hasta la fecha, mostrando un cumplimiento de las reglas fijadas cerca de 85% menos que su predecesor, Opus 5.
Sin embargo, la compañía admitió que el sistema parece detectar que está bajo evaluación, lo que complica la predicción de su comportamiento en situaciones reales. Con un costo 20% menor y una capacidad de respuesta al menos 30% más rápida, Opus 5.5 se perfila como un lanzamiento significativo que precede a la salida a bolsa de Anthropic.
