La odisea de exalcalde de Mérida Carlos García: detenido y sin respuestas sobre su deportación
Carlos García, exalcalde de Mérida y perseguido político del gobierno chavista, se encuentra atrapado en un laberinto migratorio que parece no tener fin. Casi ocho meses después de su detención por las autoridades migratorias de Estados Unidos, su familia sigue buscando respuestas sobre una deportación a Ecuador que no se ha materializado.
El 23 de enero, durante una cita rutinaria de control migratorio en Ohio, donde residía con su esposa e hijos, García fue arrestado. Desde entonces, su vida ha estado marcada por la incertidumbre. A pesar de haber solicitado asilo en Estados Unidos, las autoridades migratorias optaron por deportarlo a Ecuador, un país que García dejó atrás por razones políticas.
La situación de García fue revelada por el periodista Sergio Novelli, quien conversó con Gabriela Duarte, esposa del exalcalde y vocera de su caso. Duarte relató que el deterioro de la salud de García, quien ha perdido cerca de 20 kilos y ha sido hospitalizado en dos ocasiones, lo llevó a desistir de su apelación y aceptar la deportación.
Sin embargo, el proceso no fue tan sencillo. A pesar de que la defensa presentó múltiples recursos y solicitudes de fianza, todas fueron rechazadas. Con el tiempo corriendo en su contra y su salud en riesgo, García decidió cambiar de estrategia. Pero, al ser trasladado desde Ohio a Luisiana para concretar su deportación, ocurrió lo inesperado.
Según Duarte, García estaba preparado para abordar el vuelo a Ecuador, pero en el último momento fue bajado del avión. "Hay una incertidumbre grande; no entendemos. Si ya tenía un proceso, no se termina de ejecutar", expresó Duarte, quien también ha intentado comunicarse con las autoridades migratorias sin éxito.
La familia de García vive en un estado de angustia constante. "Carlos ya retiró su apelación. Si el Gobierno decidió deportarlo y él aceptó esa decisión, deben ejecutar el traslado sin más demora", denunciaron sus allegados. La prolongada ausencia del exalcalde impacta también a sus hijos, quienes enfrentan la carga emocional de la situación.
García, abogado y dirigente del partido opositor Primero Justicia, fue alcalde del municipio Libertador de Mérida entre 2013 y 2017. Su destitución y condena de 15 meses de prisión, impuestas por el Tribunal Supremo de Justicia controlado por el chavismo, lo llevaron a abandonar el país. Tras un breve paso por Colombia, llegó a Estados Unidos, donde inició su proceso migratorio.
Hoy, la situación de Carlos García sigue sin una resolución definitiva. Su deportación a Ecuador fue aceptada, pero el procedimiento se interrumpió sin explicaciones claras. Mientras su familia aguarda respuestas, la pregunta persiste en el aire: ¿por qué sigue García bajo custodia y cuándo terminará este proceso que se ha convertido en una odisea?
