Pelea entre pilotos de NASCAR desata polémica en Bristol
La noche del pasado sábado, la carrera de NASCAR en Bristol se tornó un escenario de violencia inesperada. En un giro dramático de los acontecimientos, los pilotos Ryan Blaney y Carson Hocevar terminaron a los golpes en los boxes, tras un choque que dejó a Blaney fuera de la contienda en las últimas vueltas. Este incidente no solo comprometió su posición en la carrera, sino que también desató un conflicto personal que venía gestándose desde hace meses.
El desencadenante fue un intento de recuperación de posición por parte de Hocevar, quien había perdido el segundo lugar ante Blaney. En un movimiento audaz, Blaney cerró la línea baja mientras Hocevar intentaba colarse por el interior. El contacto fue inevitable y resultó en que Blaney chocara contra el muro, finalizando en un decepcionante puesto 33 y poniendo en riesgo su lucha por el campeonato.
Una vez concluida la carrera, Blaney no pudo contener su frustración durante una transmisión en vivo. Aseguró que Hocevar no había levantado el pie del acelerador y que él había dejado suficiente espacio para evitar el choque. “Sentí que no levantó. Le dejé mucho espacio. No lo cerré ni lo mandé contra la cerca, nada. Podría haberlo hecho fácilmente”, afirmó, evidenciando el resentimiento acumulado. “Esto ya está cansando”, sentenció.
Mientras tanto, Hocevar, quien logró cruzar la meta en tercer lugar, se encontró con Blaney al bajarse de su auto. La situación escaló rápidamente cuando Blaney lo tomó del traje, lo que llevó a Hocevar a reaccionar con un golpe directo al rostro de su rival. La escena se tornó caótica, con Blaney cayendo al suelo y necesitando la intervención de otros para separar a los dos pilotos.
Tras el altercado, Hocevar levantó el dedo medio hacia las tribunas, un gesto que no pasó desapercibido. Al ser interrogado sobre el choque, negó haber tenido la intención de provocar el accidente y sugirió que Blaney perdió el control por su cuenta. “No estaba intentando chocarlo”, declaró, insistiendo en que la culpa del incidente no recaía sobre él.
La salida de Blaney del circuito fue marcada por abucheos, mientras que Hocevar recibió aplausos de los fanáticos. En un giro irónico, Hocevar expresó que nunca había golpeado a nadie antes y que, si NASCAR decidiera multarlo por el altercado, eso podría afectar las ventas de entradas. “No hubo mucho que hablar”, concluyó, dejando entrever que las tensiones en la pista podrían seguir generando controversias.
En el fondo de esta riña, Joey Logano se alzó como el ganador de la carrera, seguido por Kyle Larson en segundo lugar y Hocevar completando el podio. La pregunta que queda es si este episodio marcará un antes y un después en la relación entre estos pilotos, y cómo afectará la dinámica en futuras competencias.
