Trump y Xi Jinping se reunirán en Washington en medio de tensiones comerciales
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibirá la próxima semana a su homólogo chino, Xi Jinping, con una ceremonia oficial de bienvenida y una cena de Estado en la Casa Blanca, como parte de la visita de tres días que el mandatario asiático realizará a Washington.
Xi llegará el miércoles 23 de septiembre a la base aérea Andrews, ubicada en las afueras de la capital estadounidense, donde será recibido personalmente por Trump.
De acuerdo con el programa anunciado este viernes por el Gobierno estadounidense, será el primer líder extranjero al que Trump reciba directamente al pie del avión desde su regreso a la Presidencia.
La agenda principal se desarrollará el jueves 24 de septiembre. Ese día, Trump y la primera dama, Melania Trump, recibirán a Xi y a su esposa, Peng Liyuan, en la Casa Blanca.
El acto incluirá una ceremonia oficial de bienvenida, una revista militar y una reunión privada entre los dos mandatarios.
Por la noche, Trump y Melania ofrecerán una cena de Estado a la delegación china en el Salón Este de la Casa Blanca, uno de los principales reconocimientos protocolarios que concede la Presidencia estadounidense a los jefes de Estado extranjeros.
La visita concluirá el viernes 25 de septiembre con una actividad conjunta de Trump y Xi en los Archivos Nacionales de Estados Unidos.
Ambos mandatarios visitarán la institución, que conserva documentos fundacionales como la Constitución estadounidense y la Declaración de Independencia, en el marco de las actividades por el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos.
Este será el segundo encuentro entre Trump y Xi durante este año. El anterior tuvo lugar en mayo en Pekín, donde el presidente estadounidense recibió honores oficiales durante su visita.
El nuevo encuentro se producirá en un contexto marcado por las tensiones entre Washington y Pekín en distintos ámbitos.
Entre los asuntos que estarán sobre la mesa figuran las relaciones comerciales entre ambas potencias, el futuro de Taiwán y la competencia tecnológica, particularmente en el desarrollo de la inteligencia artificial.
La reunión también representa un nuevo intento de mantener abierto el diálogo entre las dos mayores economías del mundo mientras persisten diferencias estratégicas y comerciales entre sus gobiernos.
