HRW concluye visita a Venezuela y reclama el cierre de centros clandestinos de detención
Human Rights Watch (HRW) concluyó este viernes su primera visita oficial a Venezuela en 18 años con un llamado al Gobierno encargado de Delcy Rodríguez a profundizar los cambios en materia de derechos humanos, liberar a todas las personas detenidas arbitrariamente y emprender reformas institucionales.
Tras permanecer cinco días en el país, una delegación de la organización aseguró haber constatado una reducción de las formas más visibles de represión, aunque advirtió que la situación sigue siendo frágil y que los cambios registrados podrían no ser sostenibles sin modificaciones estructurales.
“Lo que hemos visto es un país donde hay unos cambios, hay una pausa en lo que llamamos la represión”, declaró Federico Borello, subdirector ejecutivo de HRW, durante un encuentro con periodistas al término de la visita.
Borello explicó que la delegación se reunió con funcionarios del Gobierno, dirigentes de la oposición, organizaciones no gubernamentales, periodistas, familiares de presos políticos y representantes de la sociedad civil. Según HRW, sus actividades se desarrollaron sin “limitaciones” ni “presiones”.
La organización señaló que defensores de derechos humanos, opositores y periodistas consultados manifestaron sentirse con mayor libertad para desarrollar sus actividades. Algunos aseguraron que han podido salir de la clandestinidad después de más de un año.
Uno de los principales reclamos de la organización es la liberación inmediata e incondicional de las personas que permanecen detenidas arbitrariamente.
HRW señaló que, según cifras del Foro Penal, al menos 344 presos políticos permanecían detenidos al momento de su comunicado. La organización también destacó que otros venezolanos continúan bajo arresto domiciliario u otras restricciones a su libertad.
Borello indicó que el Gobierno solicitó a la organización una lista con los nombres de personas que HRW considera detenidas arbitrariamente. Según explicó, ese documento será entregado próximamente.
La organización también sostuvo que las excarcelaciones realizadas desde enero representan un cambio respecto al período anterior, pero consideró que las medidas adoptadas hasta ahora son insuficientes mientras permanezcan personas detenidas por motivos políticos.
Reclaman cambios en el sistema de seguridad
HRW planteó además una serie de reformas destinadas a modificar el funcionamiento de las instituciones vinculadas con la seguridad y la justicia.
Entre sus recomendaciones figura la separación de funcionarios señalados por graves violaciones de derechos humanos, la reforma de los organismos de inteligencia para impedir que ejerzan funciones de investigación penal y el establecimiento de normas adecuadas para el uso de la fuerza. También pidió desmantelar los centros de detención clandestinos.
La organización reclamó específicamente el cierre de El Rodeo I, en el estado Miranda, donde familiares de detenidos han denunciado malos tratos y condiciones de reclusión. HRW afirmó que previamente ha documentado casos de tortura y condiciones inhumanas en ese centro penitenciario.
Asimismo, pidió desbloquear medios de comunicación censurados, permitir la participación política de dirigentes opositores y revisar o reformar leyes que, según la organización, han sido utilizadas para procesar y encarcelar a críticos del Gobierno.
Reformas electorales y judiciales
La organización también puso el foco en el sistema electoral y la participación política. HRW sostuvo que los venezolanos deben poder participar en elecciones oportunas, libres y justas y que los dirigentes opositores deben tener la posibilidad de postularse a cargos públicos.
La visita representa un cambio respecto a la relación de HRW con las autoridades venezolanas. La organización había sido expulsada del país en 2008, durante el Gobierno de Hugo Chávez, después de publicar un informe crítico sobre la situación de los derechos humanos.
Ahora, Borello calificó la visita como “muy productiva” y destacó que permitió abrir un canal de comunicación con el Gobierno encargado.
El llamado de HRW se produce además dos días después de que una misión internacional de investigación de Naciones Unidas advirtiera que buena parte del aparato represivo venezolano permanece intacto, pese a las excarcelaciones y otras medidas adoptadas desde la salida de Nicolás Maduro del poder.
Para HRW, la reducción de las formas más visibles de represión constituye un cambio, pero su permanencia dependerá de reformas institucionales que garanticen derechos fundamentales y eviten que las prácticas represivas vuelvan a reproducirse.
