Ancelotti cierra la puerta a Neymar en la Selección Brasileña
La era de Neymar con la selección brasileña parece haber llegado a su fin. Tras la dolorosa eliminación en el Mundial 2026 a manos de Noruega, el delantero había dejado entrever la posibilidad de un regreso. Sin embargo, el nuevo entrenador de la Verdeamarela, Carlo Ancelotti, fue claro: “Ney merece estar en el Mundial por su calidad, pero ya ha confirmado que no quiere regresar a la selección”.
En una entrevista con CNN Sports, Ancelotti elogió las cualidades del astro, describiéndolo como “un talento extraordinario y único”, pero enfatizó que es momento de mirar hacia el futuro y centrarse en los jóvenes talentos brasileños. “Estamos trabajando con los entrenadores de las selecciones Sub-20 y Sub-17 para gestionar y distribuir de la mejor manera todas las competiciones”, declaró.
La mirada del técnico está puesta en los Juegos Olímpicos y la Copa América, torneos que considera cruciales para el desarrollo del nuevo proyecto. “En el fútbol moderno, lo que importa es el trabajo en equipo, no el talento individual”, aseguró, subrayando que, aunque el talento puede ser un factor decisivo, el éxito depende del esfuerzo colectivo.
Ancelotti también reflexionó sobre la reciente participación de Brasil en el Mundial, calificándola como una decepción. “Lamentamos lo sucedido, pero ahora tenemos que mirar hacia adelante. Tenemos tiempo para preparar a una nueva generación de jugadores”, afirmó, consciente del reto que enfrenta.
La eliminación ante Noruega sigue resonando en el entorno brasileño, pero el entrenador instó a la afición y a los medios a dejar atrás el luto y enfocarse en el futuro. Brasil tiene la oportunidad de construir un bloque competitivo que recupere el trono internacional.
Los primeros pasos de este nuevo proyecto se darán en la próxima fecha FIFA, con partidos amistosos contra Australia y la India. Estos encuentros serán fundamentales para dar rodaje a los nuevos rostros y probar el sistema colectivo sin Neymar. Ancelotti asume el reto con la firme convicción de que solo un grupo cohesionado podrá devolver a Brasil a la cima del fútbol mundial.
