Oliveros advierte que acuerdo petrolero entre Venezuela y EE. UU. apenas marca el inicio
El economista Asdrúbal Oliveros, socio y director de la consultora económica Ecoanalítica, analizó el acuerdo petrolero anunciado entre Venezuela y Estados Unidos y señaló que, por su magnitud, no debe ser visto como un asunto menor. A su juicio, el país necesita grandes cantidades de capital, tecnología y empresas con capacidad de ejecución para recuperar su industria petrolera.
Oliveros sostuvo que Estados Unidos está llamado a desempeñar un papel importante en ese proceso, debido a razones económicas, geográficas e históricas. Sin embargo, planteó interrogantes sobre la capacidad de Venezuela para convertir los anuncios de inversiones en proyectos concretos que permitan recuperar pozos, infraestructura y producción.
El economista destacó que anunciar inversiones millonarias no garantiza que esos recursos efectivamente lleguen al país, especialmente porque los proyectos petroleros requieren varios años para madurar. En ese sentido, consideró indispensable que Venezuela pueda ofrecer reglas claras y previsibles para los inversionistas.
Entre las condiciones que, según Oliveros, serán necesarias figuran seguridad jurídica, respeto a los contratos, mecanismos de arbitraje y una institucionalidad estable, que permita proteger las inversiones independientemente de los cambios políticos que puedan producirse tanto en Caracas como en Washington.
Otro de los aspectos que podría generar debate, señaló, será el régimen fiscal que se aplicará a las inversiones petroleras. Venezuela tendrá que ofrecer condiciones competitivas para atraer capital, debido a que los recursos destinados a la industria pueden dirigirse a otros mercados con menores niveles de riesgo.
“Nuestro petróleo está en el subsuelo, pero sacarlo requiere capital y ese capital tiene muchas alternativas en el mundo”, planteó Oliveros al referirse a la necesidad de establecer condiciones que hagan viables los proyectos.
A su juicio, el nivel de riesgo que todavía representa Venezuela obliga a considerar cuidadosamente la carga fiscal, pues una presión tributaria demasiado elevada podría hacer inviables proyectos que inicialmente parezcan atractivos.
Oliveros evitó calificar el acuerdo desde una posición de celebración anticipada o rechazo automático. Consideró que la alianza energética entre Venezuela y Estados Unidos puede generar efectos positivos para el país, pero insistió en que el anuncio constituye apenas el comienzo de un proceso mucho más amplio.
Para el economista, la atención debe centrarse ahora en determinar bajo qué reglas se desarrollará el acuerdo, quién aportará el capital y cómo se garantizará la protección de las inversiones. También consideró fundamental avanzar en la construcción de instituciones que permitan aprovechar los ingresos petroleros para alcanzar una economía más estable.
En ese sentido, Oliveros planteó que el principal desafío será evitar que la recuperación petrolera derive nuevamente en un ciclo de ingresos extraordinarios sin cambios estructurales. El objetivo, sostuvo, debe ser que el petróleo contribuya a construir una economía venezolana más estable y sostenible.
