EE. UU. reporta sus dos primeras muertes por sarampión en 2026
Estados Unidos registró sus dos primeras muertes conocidas por sarampión en 2026, ambas en el estado de Pensilvania, donde no se reportaban fallecimientos por esta enfermedad desde hace 35 años.
El Departamento de Salud de Pensilvania informó que las dos personas fallecidas residían en el condado de Lancaster y no estaban vacunadas contra el sarampión. Las autoridades no divulgaron información adicional que pudiera permitir su identificación, debido a razones de privacidad.
La secretaria de Salud de Pensilvania, Debra Bogen, advirtió que el sarampión había permanecido prácticamente erradicado en el estado durante más de tres décadas, por lo que parte de la población no está familiarizada con la gravedad que puede alcanzar la enfermedad.
Pensilvania refuerza el llamado a vacunarse
Las autoridades sanitarias estatales insistieron en la importancia de completar la vacunación y señalaron que la vacuna triple vírica MMR, que protege contra el sarampión, las paperas y la rubéola, ofrece la principal protección frente a la enfermedad.
En Pensilvania se han confirmado 393 casos de sarampión en 28 condados durante 2026.
A nivel nacional, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) contabilizaban hasta el 20 de agosto 2.777 casos confirmados en 46 estados y el Distrito de Columbia.
La cifra ya supera los 2.289 contagios registrados durante todo 2025, cuando se reportaron tres muertes por sarampión en el país.
El 94 % de los casos corresponde a personas no vacunadas
De acuerdo con los datos de los CDC, el 94 % de los pacientes registrados en 2026 no estaba vacunado o tenía un estatus de inmunización desconocido.
Durante el año se han identificado además 36 nuevos brotes. Los estados con mayor número de contagios son Carolina del Sur, con 670 casos, y Utah, con 526, seguidos de Pensilvania.
El repunte de la enfermedad coincide con una disminución de las tasas de vacunación infantil. La cobertura entre niños de nivel preescolar pasó de 95,2 % durante el ciclo escolar 2019-2020 a un nivel inferior durante el período 2025-2026.
Según las autoridades sanitarias, esta caída dejó a aproximadamente 280.000 estudiantes en situación de riesgo frente a enfermedades prevenibles mediante vacunación.
El aumento de los casos se produce además en medio de cambios en las políticas federales de vacunación impulsadas durante la Administración de Donald Trump, que han modificado las recomendaciones para la inmunización infantil.
