Israel bombardea planta desalinizadora y viviendas en Gaza y deja al menos un muerto
Las fuerzas armadas israelíes bombardearon este lunes una pequeña planta desalinizadora en el barrio de Sheij Radwan, al norte de la ciudad de Gaza, además de una vivienda y una mezquita en el barrio de Shati y otra casa en el centro de la Franja.
El ataque contra la planta de agua Al Radwan afectó una instalación que abastecía a residentes de la zona, en un contexto en el que el acceso a agua potable continúa siendo limitado en el enclave.
En el barrio de Shati, al oeste de la capital gazatí, otro misil impactó contra una vivienda y una mezquita. EFE constató los daños ocasionados en estas zonas, que ya presentan una importante destrucción como consecuencia de los ataques registrados durante los últimos años.
En el centro de Gaza, un ataque contra una vivienda en el campamento de refugiados de Bureij dejó al menos una persona fallecida, según informó el Hospital Al Awda.
Las autoridades israelíes habían ordenado evacuar la vivienda perteneciente a una familia identificada como Al War, pero sus integrantes permanecieron en el inmueble cuando dos misiles impactaron contra la estructura. Fuentes sanitarias indicaron que todavía habría personas atrapadas entre los escombros.
Israel afirma que atacó un almacén de armas
Ante una consulta de EFE sobre los ataques registrados en la ciudad de Gaza, el Ejército israelí aseguró que había bombardeado un almacén de armas de Hamás en la zona, aunque no precisó cuál de los dos puntos atacados correspondía a ese objetivo.
El ataque contra la planta desalinizadora ocurre mientras continúa vigente el alto el fuego en Gaza, establecido en octubre de 2025.
Israel y la Junta de Paz, organismo encargado de supervisar la tregua bajo el auspicio de la Administración estadounidense de Donald Trump, sostienen que las fuerzas israelíes pueden realizar ataques cuando detecten una "amenaza inminente" para sus tropas.
Según la información citada por EFE, el Ejército israelí ha utilizado hasta ahora esa consideración para justificar ataques contra personas, incluso cuando la amenaza no está prevista para producirse de manera inmediata, pero no había aplicado públicamente el mismo criterio a infraestructuras.
