"Bolichico" Betancourt gana peso en el negocio petrolero venezolano tras sanción de EE. UU.
El empresario venezolano Alejandro Betancourt refuerza su posición en el sector petrolero del país tras la salida de su socio estadounidense Harry Sargeant III, luego de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos (OFAC) impusiera sanciones contra una de sus empresas.
De acuerdo con una publicación de "The Objective", la medida contra Bluewave Properties Ltd., propiedad de Sargeant, tuvo como consecuencia la salida del empresario estadounidense de sus negocios en Venezuela y dejó en manos de Betancourt una mayor participación en estas operaciones.
Bluewave operaba en el país mediante North American Blue Energy Partners (Nabep), compañía beneficiaria de contratos de participación productiva otorgados por el gobierno venezolano y que mantenía una sociedad con LNGEG Growth, vinculada a Betancourt.
Según reportes citados por "The Objective", Sargeant habría vendido a principios de agosto por 300 millones de dólares su participación minoritaria en Bluewave a un comprador relacionado con Betancourt.
Mayor peso en la producción petrolera
El movimiento empresarial ocurre en un momento de reapertura del sector petrolero venezolano y de búsqueda de nuevas inversiones en la Faja Petrolífera del Orinoco.
"The Objective" señala, con base en información de Transparencia Venezuela, que actualmente 19 compañías manejan 25 contratos de producción en el sector petrolero primario venezolano, con una producción conjunta de unos 256.000 barriles diarios.
Dentro de ese grupo, las empresas vinculadas a Betancourt representarían una de las mayores participaciones privadas, con una producción estimada de 150.000 barriles diarios, de acuerdo con la información citada por el medio español.
La cifra solo estaría por debajo de la producción atribuida a Chevron en Venezuela, que alcanzaría unos 250.000 barriles diarios bajo el esquema de empresas mixtas.
Del sector eléctrico al petróleo
Betancourt alcanzó notoriedad empresarial hace casi dos décadas junto con otros socios de Derwick Associates, grupo que fue bautizado por la prensa venezolana como los "Bolichicos".
El término hacía referencia a empresarios jóvenes que acumularon importantes fortunas durante los años de expansión de la llamada "boliburguesía".
"The Objective" recuerda que Derwick obtuvo contratos para la construcción y rehabilitación de plantas termoeléctricas durante el gobierno de Hugo Chávez. Transparencia Venezuela ha señalado presuntas irregularidades y sobreprecios relacionados con esos contratos, señalamientos que Betancourt y sus representantes han negado.
El empresario también ha enfrentado investigaciones en otros países. En España, una investigación relacionada con presunto blanqueo de capitales vinculada con Betancourt fue archivada inicialmente, pero posteriormente reabierta por la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional a petición de la Fiscalía Anticorrupción, según la información publicada por "The Objective".
Una nueva etapa empresarial
La salida de Sargeant coloca nuevamente a Betancourt en el centro del negocio energético venezolano, esta vez con una participación relevante en la producción petrolera privada.
El empresario también ha sido señalado por medios venezolanos como una persona con influencia en asuntos relacionados con petróleo y electricidad, en momentos en que el gobierno interino de Delcy Rodríguez busca ampliar la participación de capital extranjero en la industria energética.
"The Objective" también reportó la existencia de campañas en redes sociales destinadas a favorecer la imagen pública de Betancourt y atacar a medios y periodistas que han investigado sus actividades empresariales.
Según Cazadores de Fake News, citado por el medio, una red de al menos 75 cuentas inauténticas en X, además de sitios web y cuentas de Instagram, habría impulsado contenidos favorables al empresario. Estas afirmaciones corresponden a las fuentes citadas por "The Objective".
