Cuba prevé apagones que afectarán hasta 70% de la isla durante el pico de demanda
Cuba prevé para este domingo apagones que podrían afectar de manera simultánea hasta 70 % del territorio nacional durante el horario de mayor demanda eléctrica, de acuerdo con datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE).
La empresa estima que durante el llamado horario pico la capacidad disponible será de 1.032 megavatios (MW), frente a una demanda máxima proyectada de 3.300 MW. Esto dejaría un déficit de 2.268 MW, aunque la afectación programada para evitar una desconexión desordenada del sistema se ubica en 2.298 MW.
La crisis energética se ha intensificado durante las últimas semanas. En La Habana se han reportado apagones de hasta 20 horas, con períodos de apenas dos o tres horas de servicio, mientras que en varias provincias los cortes han llegado a extenderse durante más de dos días consecutivos.
El Sistema Electroenergético Nacional (SEN) atraviesa una situación que las propias autoridades cubanas califican como “aguda”, “crítica” y “extremadamente tensa”. A la falta de combustible se suma el deterioro de las plantas termoeléctricas, muchas de ellas con décadas de explotación y un déficit sostenido de inversiones.
Las termoeléctricas aportan alrededor de 40 % de la generación eléctrica del país, mientras que otro 40 % corresponde a motores de generación que funcionan con diésel y fueloil y que actualmente presentan dificultades por la escasez de combustible.
El 20 % restante procede principalmente del gas y de fuentes renovables, entre ellas la energía solar, cuya capacidad ha comenzado a incrementarse con apoyo de China.
Cuba ha registrado 12 apagones generales en casi dos años, siete de ellos durante 2026, en medio de una crisis energética que también ha afectado severamente la actividad económica.
La situación se produce además en un contexto de fuertes tensiones con Estados Unidos. El Gobierno cubano atribuye parte de las dificultades a las sanciones y al denominado bloqueo petrolero estadounidense, mientras que organismos internacionales y analistas han señalado también problemas estructurales vinculados con el deterioro de la infraestructura energética y la falta de inversiones.
La crisis eléctrica ha contribuido al deterioro de la economía cubana, que acumuló una contracción de 15 % entre 2020 y 2025 y enfrenta nuevas previsiones negativas para este año.
