Ataques rusos dejan al menos cuatro muertos y 30 heridos en Ucrania en 24 horas
Al menos cuatro personas murieron y otras 30 resultaron heridas durante ataques rusos registrados en distintas regiones de Ucrania en las últimas 24 horas, de acuerdo con reportes de autoridades locales citados por EFE.
En la región de Sumi, en el noreste del país, las autoridades informaron de 70 ataques contra 23 asentamientos. En Seredina-Buda, un hombre de 61 años murió luego de ser alcanzado por un dron mientras se desplazaba en bicicleta. Una mujer de 50 años también falleció tras la explosión de otro artefacto.
Además, seis personas resultaron heridas en esa región.
En Donetsk, dos personas murieron en Sofiivka y Kramatorsk, mientras que otras cinco resultaron heridas como consecuencia de los ataques.
Daños en viviendas e infraestructura
En Jersón, 11 personas resultaron heridas. Los ataques provocaron daños en 11 edificios de apartamentos y 10 viviendas, además de una gasolinera, una antena de telefonía móvil, una tienda, un edificio de alojamientos, almacenes y vehículos.
En Járkov, ocho personas resultaron heridas durante la noche luego de que un dron ruso impactara en el distrito de Osnovianskyi. Entre los afectados se encuentra un adolescente de 15 años, quien sufrió un cuadro de shock.
El ataque también provocó un incendio en dos viviendas y una estructura anexa.
Putin afirma que controla la situación del combustible
Mientras continúan los ataques, el presidente ruso, Vladimir Putin, aseguró este domingo que la situación del mercado de combustible en Rusia se encuentra bajo control y que las autoridades trabajan para solucionar los problemas derivados de la intensificación de los ataques contra infraestructura petrolera.
Putin reconoció que la situación genera inconvenientes para los ciudadanos y señaló que el primer ministro, Mijaíl Mishustin, supervisa las medidas adoptadas por el gobierno.
Las autoridades rusas habían reconocido días atrás que el país atraviesa una segunda fase de una crisis de combustible, atribuida al incremento de los ataques ucranianos contra instalaciones de la infraestructura petrolera.
