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Oliveros: "Capacitación de EE. UU. a la banca venezolana puede facilitar su reintegración financiera"

El economista considera que la formación en delitos financieros y corresponsalías bancarias es un paso clave para reconectar a Venezuela con el sistema financiero internacional. Oliveros señala que recuperar estos canales permitiría procesar pagos internacionales con menos trabas y facilitar el movimiento de divisas. Advierte que el avance dependerá de mayores controles de cumplimiento, trazabilidad y confianza institucional para atraer nuevamente a bancos corresponsales

La capacitación ofrecida por Estados Unidos al Banco Central de Venezuela (BCV) y a la banca privada en materia de prevención de delitos financieros y corresponsalías bancarias podría tener un alcance mucho mayor del que aparenta, según el economista Asdrúbal Oliveros.

A través de sus redes sociales, Oliveros destacó la iniciativa anunciada por la Embajada de Estados Unidos en Caracas y sostuvo que la recuperación de los vínculos entre la banca venezolana y el sistema financiero internacional será fundamental para normalizar las operaciones económicas del país.

“Este es un paso importante pues Venezuela necesita avanzar en una integración efectiva de la banca nacional con el sistema financiero internacional y ampliar sustancialmente el alcance de las corresponsalías bancarias”, afirmó.

La Embajada estadounidense informó que culminó una capacitación dirigida al BCV y a instituciones de la banca privada venezolana, enfocada en prevención de delitos financieros y corresponsalías bancarias, como parte de los esfuerzos de cooperación vinculados con la recuperación económica.

Para Oliveros, la importancia de este proceso radica en que las corresponsalías bancarias funcionan como un puente entre las instituciones financieras venezolanas y bancos del exterior. Su recuperación permitiría reducir las fricciones que actualmente dificultan las transacciones internacionales, mejorar los mecanismos de compensación y liquidación y facilitar el movimiento de divisas.

Un impacto directo sobre el mercado cambiario

El economista también vinculó la recuperación de estas conexiones con el funcionamiento del mercado cambiario venezolano.

Explicó que una red más amplia de corresponsalías permitiría a los bancos movilizar divisas con mayor facilidad, lo que podría traducirse en más participantes, mayor volumen de operaciones y una formación de precios más eficiente.

En un mercado con mayor profundidad y liquidez, las transacciones cambiarias podrían realizarse con menos obstáculos y con una participación más amplia del sistema financiero formal.

“Eso puede traducirse en más participantes, mayor volumen transado y mejor formación de precios, reduciendo las fricciones que hoy limitan la profundidad y liquidez del mercado”, señaló Oliveros.

El planteamiento adquiere relevancia en una economía que necesita ampliar los mecanismos formales para canalizar divisas y reducir los obstáculos que enfrentan empresas y bancos para realizar operaciones internacionales.

La capacitación no garantiza por sí sola el regreso de los bancos

Oliveros, sin embargo, advirtió que la recuperación de las corresponsalías no depende únicamente de abrir canales de comunicación entre bancos.

Para que las instituciones financieras internacionales vuelvan a operar con entidades venezolanas de manera más amplia, será necesario demostrar que existen estándares adecuados de cumplimiento y gestión de riesgos.

Entre los elementos que considera indispensables mencionó los procedimientos de conocimiento del cliente (KYC), prevención de legitimación de capitales y financiamiento al terrorismo, trazabilidad de fondos y controles internos que permitan a los bancos corresponsales internacionales trabajar con Venezuela dentro de parámetros aceptables de cumplimiento.

“La corresponsalía no es solamente una conexión bancaria; requiere confianza institucional y operativa”, enfatizó.

Esta es precisamente una de las principales barreras que ha enfrentado la banca venezolana en su relación con el exterior: los bancos internacionales deben evaluar no solo la posibilidad técnica de operar con una institución venezolana, sino también los riesgos regulatorios, financieros y de cumplimiento asociados.

Por ello, el proceso de capacitación puede interpretarse como un primer paso dentro de una tarea mucho más amplia de reconstrucción de la infraestructura financiera del país.

Una señal para la economía venezolana

Para Oliveros, el alcance de la iniciativa trasciende al sector bancario.

Una mayor integración financiera podría facilitar las operaciones de importadores y exportadores, agilizar pagos internacionales, ampliar las alternativas para movilizar divisas y mejorar la capacidad del sistema financiero venezolano para conectarse con mercados internacionales.

En ese sentido, consideró que “este proceso es mucho más importante de lo que parece”, especialmente en un contexto en el que Venezuela busca recuperar su actividad económica y atraer nuevamente capitales e inversiones.

La existencia de corresponsalías activas también podría contribuir a que una mayor cantidad de operaciones que actualmente enfrentan restricciones o deben realizarse mediante mecanismos alternativos puedan regresar progresivamente al sistema bancario formal.

No obstante, el economista insistió en que un mercado cambiario moderno necesita una infraestructura capaz de canalizar los flujos de divisas “de manera eficiente, transparente y competitiva”.

La capacitación anunciada por Estados Unidos, por tanto, no representa por sí sola la normalización de la banca venezolana, pero sí constituye una señal de acercamiento y un posible punto de partida para reconstruir los vínculos financieros internacionales.

El reto ahora será convertir esa formación técnica en condiciones permanentes de confianza, cumplimiento y transparencia que permitan que los bancos corresponsales internacionales vuelvan a considerar a Venezuela como un mercado operativamente viable.

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