Transparencia Venezuela denuncia opacidad sobre destino de $ 1.300 millones para ayudar a víctimas del doble sismo
A menos de dos meses de los terremotos que sacudieron al país el pasado 24 de junio, la plataforma de veeduría ciudadana Ruta de la Ayuda, impulsada por Transparencia Venezuela, documentó 147 compromisos de asistencia humanitaria provenientes del exterior por más de 1.300 millones de dólares.
Según el registro, los recursos fueron comprometidos por 65 países, 72 organizaciones internacionales, 21 empresas y 10 personas. Sin embargo, la organización advierte que existe poca información pública sobre la recepción, administración y ejecución de estos fondos.
Transparencia Venezuela señaló que también son limitados los datos disponibles sobre el destino de los recursos ofrecidos por los distintos donantes. En ese sentido, presentó, a través de un reporte publicado en su sitio web, los principales montos cuya gestión ha sido divulgada públicamente.
La Oficina de Coordinación para Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (Ocha) ha publicado información sobre el origen y los montos de donaciones privadas que canaliza para atender a las víctimas de los terremotos. No obstante, la ONG indicó que los datos disponibles en su página web no han registrado cambios desde, al menos, el 25 de julio.
En el caso del Fondo para la Recuperación y Reconstrucción de Venezuela, creado por la CAF el 26 de junio, el organismo anunció un aporte inicial de un millón de dólares y ofreció su capacidad de gestión para recibir nuevas donaciones. Posteriormente, el Banco de Desarrollo del Caribe (CDB) informó el 10 de agosto que aportaría otro millón de dólares.
La CAF aseguró que cubrirá la totalidad de los costos administrativos y que el fondo contará con mecanismos de trazabilidad y rendición de cuentas. Sin embargo, Transparencia Venezuela señaló que el portal oficial no muestra un listado de donantes, los montos aportados por cada uno, información sobre programas, contratos, proveedores ni el detalle de los gastos ejecutados hasta ahora.
Por otra parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) permitió al Gobierno de Delcy Rodríguez acceder a 346 millones de dólares en Derechos Especiales de Giro (DEG). Transparencia Venezuela aclaró que estos recursos corresponden a fondos propios del país y no constituyen una donación internacional. La cifra supera los 200 millones de dólares anunciados inicialmente en junio.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) también modificó sus requerimientos de financiamiento debido a la magnitud de la emergencia. La agencia había solicitado inicialmente 50 millones de dólares y posteriormente elevó el llamado a 80 millones, con el objetivo de ampliar de 100.000 a 500.000 el número de personas beneficiarias durante tres meses.
Para el 23 de julio, el PMA había informado que contaba con 26,7 millones de dólares asegurados. La organización explicó que parte de la asistencia sería distribuida mediante transferencias monetarias directas en las zonas donde los afectados pudieran adquirir productos básicos.
En su reporte del 10 de agosto, el PMA indicó que había atendido a 165.000 personas mediante la entrega de canastas de alimentos y que realizó un primer desembolso de vouchers o tarjetas por un monto total de 940.000 dólares para 12.475 habitantes de Naiguatá, en el estado La Guaira.
Transparencia Venezuela también señaló que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ofreció 24 millones de dólares, pero estos recursos continúan registrados como “anunciados”, sin información pública que permita conocer su ejecución efectiva.
En el Reino Unido, el Disasters Emergency Committee (DEC), integrado por 15 organizaciones humanitarias británicas, había recaudado más de 15 millones de libras esterlinas, equivalentes a unos 18 millones de dólares, hasta el 14 de julio. La organización advirtió que ese monto tampoco ha sido actualizado públicamente desde entonces.
Transparencia Venezuela sostuvo que el seguimiento de estos recursos no representa una señal de desconfianza hacia los donantes, sino una herramienta para fortalecer la confianza en el manejo de la asistencia y en las instituciones encargadas de administrarla.
La organización consideró que la transparencia y la rendición de cuentas son necesarias para garantizar que los recursos lleguen efectivamente a las personas afectadas por los terremotos y señaló que estos principios forman parte de los estándares reconocidos por organismos internacionales.
A través de Ruta de la Ayuda, Transparencia Venezuela aseguró que mantendrá actualizado el registro de los compromisos de asistencia y pondrá la información a disposición de periodistas, investigadores y ciudadanos interesados en verificar el estado de la ayuda humanitaria destinada a Venezuela.
La opacidad nunca es neutral: profundiza el daño a las víctimas”, enfatizó la organización.
