Rusia libera a exmarine estadounidense Robert Gilman tras más de cuatro años detenido
Rusia liberó al exmarine estadounidense Robert Gilman, quien permanecía detenido desde 2022 y cuyo estado de salud se había deteriorado gravemente durante su permanencia en prisión, informó este martes el Gobierno de Estados Unidos y organizaciones que habían trabajado por su liberación.
Gilman, de 32 años, fue trasladado a Estados Unidos para recibir atención médica y psicológica en un hospital militar de Texas. Su familia, incluida su madre Nancy, viajó con él durante el retorno al país.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció la liberación y aseguró que se produjo después de conversaciones con el presidente ruso, Vladímir Putin. Según Trump, Moscú permitió el regreso de Gilman por razones humanitarias y no hubo intercambio de prisioneros ni concesiones por parte de Washington.
"Rusia accedió a liberarlo por razones humanitarias", afirmó Trump, quien añadió que el exmarine regresaría a Estados Unidos este martes.
Gilman había sido condenado inicialmente a tres años y medio de prisión después de ser declarado culpable de agredir a un policía tras ser retirado de un tren por causar disturbios. Posteriormente recibió nuevas condenas por presuntas agresiones contra funcionarios penitenciarios y su pena terminó extendiéndose a 10 años de prisión.
Su situación se agravó durante los últimos meses. Eric Lebson, director de estrategia de Global Reach, organización que trabajó por su liberación, aseguró que Gilman permaneció durante 47 días en un estado de estupor disociativo debido a los abusos que habría sufrido en prisión.
Antes de abandonar Rusia, fue trasladado desde una prisión a un hospital civil, donde, según Lebson, permaneció conectado a una sonda de alimentación y esposado a una cama. Informes médicos describieron su condición como grave y potencialmente mortal, situación que aceleró las gestiones estadounidenses para conseguir su liberación.
El Departamento de Estado confirmó que la detención de Gilman había sido determinada recientemente como injusta y señaló que su liberación obedeció a razones humanitarias.
La familia del exmarine también denunció el trato que recibió durante su encarcelamiento. Su hermana, Lexie Hudson, acusó a las autoridades rusas de haberlo sometido a abusos físicos y agradeció las gestiones realizadas por Trump y por el senador demócrata Ed Markey.
Markey sostuvo que Gilman fue sometido durante su detención a tortura física, medicación forzada y provocaciones por parte de funcionarios rusos, y cuestionó que haya sido necesario que su estado de salud llegara a una situación crítica para que se concretara su liberación.
El caso de Gilman se produce en un contexto de tensiones entre Washington y Moscú por los estadounidenses detenidos en Rusia. El Departamento de Estado expresó su esperanza de que su liberación pueda abrir el camino para la salida de otros ciudadanos estadounidenses que permanecen bajo custodia rusa.
