Trump afirmó que EE. UU. tiene "suficientes municiones" y destaca crecimiento de la industria armamentística
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó este jueves que su Gobierno esté preocupado por una posible escasez de municiones utilizadas durante la guerra con Irán y aseguró que el país cuenta con importantes reservas mientras aumenta la producción de armamento.
A través de su red Truth Social, Trump afirmó que Estados Unidos posee "enormes cantidades de municiones" y que las empresas de defensa están incrementando su capacidad de fabricación.
Además, grandes cantidades se están fabricando y enviando a EE. UU. según sea necesario. Las empresas de defensa están construyendo la mayor cantidad de plantas y fábricas en la historia de nuestro país"", sostuvo el mandatario.
Las declaraciones se produjeron después de que The Washington Post informara que Trump habría expresado preocupación y frustración durante una reunión de gabinete por una supuesta escasez de municiones en Oriente Medio. Según el diario, el mandatario habría cuestionado al secretario de Defensa, Pete Hegseth, al considerar que el problema del abastecimiento ya había sido solucionado.
Trump rechazó esas informaciones y anunció que se busca identificar a los responsables de las filtraciones. "Se está buscando a los responsables de filtrar estas declaraciones traidoras. ¡Se solicitarán largas penas de prisión!", escribió.
De acuerdo con las fuentes citadas por el periódico, las mayores dificultades estarían relacionadas con misiles guiados de largo alcance y sistemas interceptores empleados en la defensa aérea. Esta situación habría influido en la decisión de Washington de no lanzar nuevos ataques masivos contra Irán en los últimos días.
Ante la demanda generada por el conflicto, el Pentágono y los principales fabricantes de defensa estadounidenses han acelerado sus planes para ampliar la producción de armamento. Empresas como Lockheed Martin y RTX trabajan en el incremento de la fabricación de sistemas como Patriot, THAAD y Tomahawk.
Sin embargo, funcionarios y analistas advierten que ampliar de manera significativa la capacidad industrial requerirá meses e incluso años antes de traducirse en un aumento considerable de las existencias disponibles.
El Pentágono, además, busca al menos 67.000 millones de dólares adicionales para reponer sus arsenales y acelerar la fabricación de armamento, mientras evalúa las consecuencias que el conflicto podría tener sobre la preparación militar estadounidense frente a otros posibles escenarios, incluidos China y Rusia.
