EE. UU. aumenta la presencia de espías en Cuba para acorralar al castrismo
El Gobierno de Estados Unidos habría reforzado sus operaciones de inteligencia en Cuba, como parte de la estrategia de presión de la Administración de Donald Trump sobre el Ejecutivo de La Habana, según un reporte publicado por Politico y basado en fuentes familiarizadas con el tema.
De acuerdo con lo recogido por Panam Post, Washington incrementó en los últimos meses los recursos destinados a labores de inteligencia en la isla, incluyendo agentes encubiertos y una mayor presencia de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). No obstante, el reporte no precisa el número de funcionarios involucrados ni los objetivos específicos de estas operaciones.
La supuesta intensificación de estas actividades se produce en un contexto de mayores tensiones entre ambos países, marcado por nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos contra funcionarios cubanos y por el endurecimiento del discurso de la Casa Blanca hacia el Gobierno de la isla.
Según Politico, la Administración Trump estaría dispuesta a utilizar las herramientas de la comunidad de inteligencia como parte de su estrategia para aumentar la presión sobre el Gobierno cubano e impulsar cambios políticos.
El escenario coincide con una profunda crisis económica y energética en Cuba. En los últimos días, la isla registró dos apagones nacionales en menos de 24 horas, situación que agravó el descontento de la población por las interrupciones del servicio eléctrico, la escasez de efectivo y las dificultades para acceder a bienes y servicios básicos.
Mientras tanto, las autoridades cubanas han impulsado un paquete de reformas económicas y han designado a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, como interlocutor en los contactos con Washington, en momentos en que ambas partes mantienen abiertos canales de comunicación.
Pese a esos acercamientos, Estados Unidos ha continuado aplicando medidas contra integrantes del entorno del Gobierno cubano. Entre ellas figuran sanciones del Departamento del Tesoro que incluyen el bloqueo de activos bajo jurisdicción estadounidense y otras restricciones.
El secretario de Estado, Marco Rubio, ha evitado ofrecer detalles sobre la estrategia de Washington hacia Cuba. Sin embargo, en recientes declaraciones cuestionó la capacidad del Gobierno cubano para enfrentar la crisis económica y manifestó su escepticismo sobre la posibilidad de alcanzar una solución política en el corto plazo.
Aunque algunos analistas han planteado distintos escenarios sobre la política estadounidense hacia Cuba, la Administración Trump mantiene oficialmente la presión diplomática y económica como eje de su estrategia frente al Gobierno de La Habana.
