Oposición salvadoreña define candidatos para enfrentar a Bukele en elecciones
Los principales partidos tradicionales de El Salvador, la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena) y el izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), designaron a sus candidatos presidenciales para competir contra el mandatario Nayib Bukele en las elecciones previstas para febrero próximo.
Arena escogió a la exdiputada Mayteé Iraheta como su candidata, mientras que el FMLN postuló al líder sindical Rafael Aguirre, quienes iniciarán la carrera electoral con el desafío de enfrentar a Bukele, cuya aprobación supera el 80 %, según sondeos citados en el contexto político salvadoreño.
El respaldo al presidente se mantiene principalmente por su política de seguridad, con la que su Gobierno asegura haber reducido los índices de violencia tras una ofensiva contra las pandillas que durante años afectaron al país.
Bukele, de 45 años, fue proclamado recientemente por su partido Nuevas Ideas como candidato para buscar un tercer mandato presidencial, una posibilidad abierta tras una reforma constitucional que permite la reelección indefinida.
La candidata de Arena aseguró que su propuesta busca conservar los avances en materia de seguridad, pero con un enfoque orientado a generar mayores beneficios para toda la población.
"Venimos a ratificar nuestro compromiso (…) para poder presentar una alternativa diferente a cómo pueden hacerse las cosas", afirmó Iraheta.
Por su parte, Aguirre llamó a impulsar un "diálogo nacional" y presentó al FMLN como una opción frente al actual Gobierno.
Bukele llegó al poder en 2019 al romper con tres décadas de alternancia entre Arena y el FMLN, partidos que dominaron la política salvadoreña después de la guerra civil (1980-1992).
Sin embargo, organizaciones internacionales de derechos humanos han cuestionado la estrategia de seguridad del mandatario y han señalado posibles abusos durante el régimen de excepción vigente en el país.
Sus críticos lo acusan de concentrar poder en las instituciones del Estado, mientras organizaciones defensoras de derechos humanos denuncian detenciones masivas y presuntas vulneraciones contra opositores.
Con información de AFP.
