Médico de Maradona asegura que no intervino en su atención durante sus últimas semanas de vida
El neurocirujano Leopoldo Luque, señalado como médico de cabecera de Diego Armando Maradona y uno de los principales acusados en el juicio por la muerte del exfutbolista, aseguró este martes que no participó en las decisiones médicas relacionadas con la internación domiciliaria que precedió al fallecimiento del astro argentino.
Durante su declaración ante el tribunal, Luque afirmó que su única responsabilidad fue realizar el seguimiento de la recuperación de Maradona tras la cirugía por un hematoma subdural a la que fue sometido a comienzos de noviembre de 2020.
Como humano siempre quise saber cómo estaba Diego, pero no tomé decisión ninguna, decisión médica. Yo no intervine en la internación domiciliaria ni en ningún aspecto", declaró.
El médico sostuvo que durante las dos semanas previas al fallecimiento del exjugador únicamente verificó la evolución de la herida quirúrgica y negó haber dirigido el tratamiento que recibió Maradona en la vivienda donde murió el 25 de noviembre de 2020, en las afueras de Buenos Aires.
Durante la audiencia, la Fiscalía presentó conversaciones entre Luque y uno de los custodios de Maradona, Julio Soria, en las que el médico escribió: "Yo me borré". Sobre ese mensaje, explicó que la expresión hacía referencia a que ya no tenía funciones dentro del tratamiento del paciente.
Asimismo, rechazó las acusaciones de haber impedido que otros especialistas atendieran al exfutbolista o de haber influido para que su recuperación se realizara en una vivienda en lugar de un centro médico.
Se olvidan de la autonomía del paciente. Era una persona lúcida, con posibilidad de decidir", afirmó.
Por su parte, el custodio Julio Soria declaró que quienes trabajaban en la residencia consideraban a Luque como el médico de cabecera de Maradona.
También restó importancia a mensajes enviados al neurocirujano en los que afirmaba que impediría el acceso de otros médicos, asegurando que se trataba de "chistes".
La audiencia también estuvo marcada por un fuerte enfrentamiento entre el abogado de las hijas de Maradona, Fernando Burlando, y el defensor de Luque, Francisco Oneto, quienes protagonizaron un altercado que obligó a intervenir a la policía y al tribunal, que advirtió que ambos podrían ser expulsados si se repetían este tipo de incidentes.
Además de Luque, otras seis personas vinculadas al equipo médico que atendió a Maradona enfrentan cargos por homicidio simple con dolo eventual, en un proceso que busca establecer posibles responsabilidades en la muerte del ídolo del fútbol argentino.
