Trump afirma que EE.UU. “tomará el control” del estrecho de Ormuz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que su país está “tomando el control” del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial, tras varios días de enfrentamientos con Irán en la zona.
Durante una entrevista con Fox News, Trump afirmó que Estados Unidos dejará de proteger la vía marítima sin recibir compensación y señaló que otros países deberán pagar por la seguridad del corredor estratégico.
Vamos a cobrar por custodiarlo. Mucho dinero, pero solo queremos que nos reembolsen por hacer todo esto, por poner en peligro a nuestra gente”, declaró el mandatario estadounidense.
Trump también lanzó nuevas advertencias contra Teherán y aseguró que las fuerzas estadounidenses atacaron durante la noche equipos militares iraníes, incluidos sistemas de defensa aérea. “La mayor parte de su equipamiento ya no existe”, afirmó, al sostener que Washington seguirá respondiendo a los ataques con drones.
El presidente estadounidense indicó además que un acuerdo alcanzado previamente con Irán habría sido incumplido por el gobierno iraní, por lo que Washington mantendrá una postura más dura. “Vamos a golpearlos muy duro y vamos a quedarnos con el estrecho, y probablemente lo administremos”, expresó.
Las declaraciones generaron una respuesta inmediata desde Teherán. El ejército iraní advirtió que no permitirá que Estados Unidos intervenga en la administración del estrecho de Ormuz.
El portavoz del comando militar Khatam Al-Anbiya afirmó que Irán “bajo ninguna circunstancia permitirá” la interferencia estadounidense en la estratégica vía marítima y advirtió a los países de la región que cualquier cooperación con Washington podría ser considerada un “acto de guerra”.
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán mantiene que el estrecho se encuentra “cerrado”, mientras que Estados Unidos insiste en que permanece abierto al tránsito internacional y que no está bajo control iraní.
El estrecho de Ormuz, con apenas unos 33 kilómetros en su punto más estrecho, conecta el Golfo Pérsico con el mar de Omán y es considerado uno de los puntos más estratégicos del comercio energético global.
Antes de la escalada militar, por esta vía circulaba aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado. La tensión en la zona ya provocó movimientos en los mercados internacionales, con incrementos superiores al 3 % en los precios del crudo Brent y West Texas Intermediate.
La nueva fase del conflicto ocurre después de una serie de ataques cruzados entre Washington y Teherán, incluyendo ofensivas contra sistemas militares iraníes y represalias contra posiciones estadounidenses en países de Medio Oriente.
Mientras continúan los combates, Irán informó que mantiene conversaciones con mediadores de Qatar, Pakistán y Omán para intentar evitar una mayor escalada del conflicto.
