Gabriel Salazar | El Parkinson sin frontera entre España y Latinoamérica
La enfermedad de Parkinson avanzada representa uno de los mayores retos de la neurología moderna. Cuando la medicación deja de controlar adecuadamente los síntomas y aparecen fluctuaciones motoras, periodos “off” incapacitantes o discinesias importantes, la estimulación cerebral profunda (Deep Brain Stimulation, DBS) del núcleo subtalámico bilateral se convierte en una de las terapias más eficaces disponibles.
Desde el año 2006, nuestro equipo en Barcelona ha desarrollado un programa específico para la valoración, cirugía y seguimiento de pacientes con enfermedad de Parkinson avanzada procedentes de distintos países de América Latina. En estos casi veinte años hemos intervenido y realizado el seguimiento de más de 70 pacientes procedentes de Colombia, Argentina, Venezuela, Panamá, México, Paraguay y Costa Rica, consolidando un modelo asistencial internacional basado en la colaboración entre especialistas y en la continuidad de los cuidados.
Todo comienza mucho antes del viaje a España. La primera valoración se realiza mediante videoconferencia, en estrecha colaboración con neurólogos expertos de los países de origen. Durante esta fase se revisa exhaustivamente la historia clínica, la respuesta a levodopa, la evolución de la enfermedad y las exploraciones complementarias para confirmar que el paciente cumple los criterios internacionalmente aceptados para la cirugía mediante estimulación cerebral profunda y que no presenta criterios de exclusión.
Una vez confirmada la indicación quirúrgica, el paciente viaja a Barcelona, donde es atendido en el Instituto Barcelona Parkinson. Tras una evaluación presencial multidisciplinar, se lleva a cabo la intervención quirúrgica y comienza un periodo de aproximadamente cuatro semanas de seguimiento intensivo. Durante este tiempo realizamos la programación progresiva de los electrodos implantados, ajustamos cuidadosamente el tratamiento farmacológico y desarrollamos un programa individualizado de rehabilitación y logopedia, fundamentales para obtener el máximo beneficio funcional.
Solo cuando el paciente alcanza una situación clínica estable y dispone de un programa de estimulación optimizado recibe el alta para regresar a su país.
Sin embargo, el verdadero reto comienza después. La estimulación cerebral profunda no termina con la cirugía; requiere un seguimiento continuado, ajustes periódicos y una comunicación constante entre el equipo implantador y los neurólogos responsables del paciente en su lugar de residencia.
Con este objetivo, durante los últimos siete años hemos desarrollado un programa de formación dirigido a neurólogos latinoamericanos, proporcionando entrenamiento específico en programación y seguimiento de pacientes intervenidos. Paralelamente, hemos incorporado sistemas de valoración remota y consolas de programación que permiten una colaboración estrecha entre los equipos médicos de ambos continentes. Gracias a este modelo, muchos controles pueden realizarse conjuntamente desde España y el país de origen, ofreciendo al paciente una atención altamente especializada sin necesidad de realizar desplazamientos frecuentes.
Nuestra experiencia demuestra que este modelo internacional es seguro, eficaz y perfectamente viable cuando existe una coordinación adecuada entre los equipos médicos. Durante estos diecinueve años hemos observado resultados muy satisfactorios tanto desde el punto de vista clínico como humano.
La valoración realizada por los neurólogos colaboradores de América Latina refleja un grado medio de satisfacción de 9 sobre 10, mientras que los propios pacientes puntúan la experiencia global con una media de 8,5 sobre 10. Más allá de estas cifras, probablemente el aspecto más importante es la confianza que genera este sistema. Pacientes, familiares y profesionales perciben que existe un equipo internacional trabajando de forma coordinada para ofrecer la mejor atención posible.
Este proyecto ha demostrado que la distancia geográfica ya no constituye una barrera para ofrecer medicina altamente especializada. La combinación de experiencia quirúrgica, seguimiento multidisciplinar, formación continuada y nuevas tecnologías ha permitido crear un auténtico puente asistencial entre Barcelona y América Latina.
Nuestro objetivo ahora es seguir perfeccionando este modelo y aportar evidencia científica que respalde esta experiencia. Próximamente publicaremos nuestros resultados en una revista científica internacional bajo el título provisional “Transoceanic Evaluation of Parkinson’s Disease Patients After Bilateral Subthalamic Deep Brain Stimulation”, donde analizaremos de forma detallada los resultados clínicos, la seguridad y la viabilidad de este innovador modelo de seguimiento internacional.
La medicina del siglo XXI ya no entiende de fronteras. Cuando el conocimiento, la tecnología y la colaboración entre profesionales se unen, es posible ofrecer a pacientes de cualquier parte del mundo una atención de excelencia. Nuestra experiencia durante estos diecinueve años confirma que la cooperación internacional no solo mejora los resultados clínicos, sino que también acerca la mejor neurología a quienes más la necesitan.
Dr. Gabriel Salazar
Neurologo-especialista en Parkinson y trastornos del movimiento
