El nieto de Raúl Castro se ofrece a negociar con Trump el futuro de Cuba
Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente cubano Raúl Castro, ha manifestado que estaría dispuesto a dialogar con el Gobierno de Estados Unidos, e incluso con el presidente Donald Trump, para abordar el futuro de Cuba. Sus declaraciones se producen en un contexto de mayor presión de Washington sobre la isla.
En una entrevista concedida a USA Today, Rodríguez aseguró que podría negociar con cualquier representante designado por Estados Unidos y que, si surgiera la oportunidad, también lo haría directamente con Trump. Asimismo, indicó que Cuba estaría dispuesta a liberar a personas consideradas presos políticos, siempre que existieran las condiciones adecuadas para ello.
Conocido en Cuba como "El Cangrejo", Rodríguez, de 42 años, afirmó que no se considera un político y que nunca ha tenido interés por la política. Sin embargo, aseguró que asumiría esa responsabilidad si la Revolución se lo pidiera, aunque dejó claro que no renunciaría a los principios de la Revolución Cubana de 1959 ni a la soberanía nacional.
Durante la entrevista también recordó a sus abuelos y destacó los valores que, según él, le transmitieron. Reconoció que le preocupa la difícil situación que atraviesa la población cubana y afirmó que trabaja cada día con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos.
Aunque fuera de Cuba sigue siendo una figura poco conocida y no ocupa ningún cargo oficial en el Gobierno, algunos analistas consideran que podría desempeñar un papel relevante en eventuales negociaciones sobre el futuro del país.
La isla continúa enfrentando una profunda crisis económica y social, marcada por el impacto del embargo estadounidense, las dificultades humanitarias y los frecuentes problemas en el suministro eléctrico. A ello se suman las crecientes tensiones con Estados Unidos, que ha endurecido su postura hacia el Gobierno cubano.
Por otro lado, Raúl Castro fue imputado por la Justicia estadounidense a finales de mayo por su presunta participación en el derribo, en 1996, de dos avionetas civiles de la organización Hermanos al Rescate. Según la acusación, él y otros cinco implicados habrían conspirado para ordenar el ataque con misiles que provocó la muerte de cuatro personas, entre ellas tres ciudadanos estadounidenses y un residente permanente en ese país.
