En manos de una burócrata reconstrucción de zonas afectadas por terremotos
La administración de Donald Trump no le mete la lupa a las decisiones de Delcy Rodríguez al frente del gobierno interino de Venezuela. Las pruebas en poco más de 6 meses, tras la captura y extracción de Nicolás Maduro, abundan. ¿La más reciente? Permitir (y avalar) la designación de Jaqueline Farías al frente de la Gran Misión Venezuela Renace. O lo que es lo mismo: Plomo en el ala a las expectativas reales de decenas de familias afectadas y damnificadas tras el doblete sísmico del pasado 24 de junio.
Faría forma parte de un equipo de burócratas que impulsaron la destrucción de Venezuela desde tiempos de Hugo Chávez, Nicolás Maduro y ahora los Rodríguez. Una figura política, con experiencia gerencial nefasta, a la que le queda demasiado grande la responsabilidad de garantizar viviendas a al menos unas 17.345 personas que perdieron sus hogares, tras una catástrofe que suma al menos 50.000 desaparecidos mientras las víctimas aumentan cada día.
En la red social X, el periodista @Gabriel Bastidas escribió:
Delcy Rodríguez encarga a Jacqueline Faría de la Misión Venezuela Renace, para la reconstrucción de las zonas afectadas por los terremotos. Sí, la misma Jacqueline Faría que, según estimaciones de @NoMasGuiso (Transparencia Venezuela), se gastó más de 103 millones de dólares y nunca culminó el proyecto de saneamiento del río Guaire prometido para 2006, hace 20 años. Una burla más del régimen a las víctimas. Una evidencia más de que el chavismo odia a los venezolanos”.
Bastidas se refiere a la ingeniera hidráulica designada en 1999 como presidenta de Hidrocapital por Hugo Chávez y casi 6años después ministra del Ambiente y de los Recursos Naturales.
Proyecto de saneamiento del río Guaire
Fue en 2025, cuando al frente del Ministerio de Ambiente emprendió el Proyecto de saneamiento del río Guaire, un plan impulsado por el padre de la revolución, que pretendía reducir la contaminación de sus 35 km de cauce urbano separando las aguas servidas de las de lluvia, construyendo colectores marginales y plantas de tratamiento.
Daniel, te invito a que vengas el año que viene y nos bañemos en el Guaire, hasta un sancocho vamos a hacer”, le dijo el presidente Hugo Chávez a su homólogo nicaragüense Daniel Ortega a finales del año 2005. Lo hizo en cadena nacional y le encomendó la tarea a una Faría que aseguró que, a pesar de que la limpieza de un río como el Guaire podría tardar hasta 15 años, el “proceso revolucionario lo entregaría saneado en 2014.
Un trabajo de Javier Brasessco y Elisa Vásquez para El Universal detalló que solo en el período 2005-2009 el proyecto había representado una inversión de 600 millones de dólares. Un préstamo de 400 millones de dólares, solicitado por Venezuela al Banco Interamericano de Desarrollo, reactivaría el proceso de saneamiento en marzo de 2014.
Fue en el año 2010 que Jaqueline Faría, quien ahora cumplía funciones como Jefa de Gobierno del Distrito Capital hizo referencia al avance de los trabajos realizados en el Guaire. En esa oportunidad, la funcionaria destacó que el proyecto de saneamiento había avanzado en un 24,7%, y achacó como uno de los principales obstáculos el hecho de que el afluente recibía unos 18 mil litros por segundos de aguas servidas. Eso sí, aseguraba que en el 2014 estaría completamente saneado.
Otros ríos han tardado hasta 30 años para sanearse. El proyecto comenzó en el 2005 y poco a poco se han hecho los proyectos y las tuberías que garantizan que las aguas servidas vayan a los colectores marginales”, expresó en ese momento.

Sin embargo, el proyecto quedó inconcluso según registros de la organización Transparencia Venezuela sobre sus fases de ejecución. Al menos falta respuesta sobre el destino de 103 millones de dólares.
El desplome de una esperanza
Este domingo, en horas de la noche, Delcy Rodríguez oficializó la designación.
La presidenta interina señaló que Farías tendrá la responsabilidad de articular y conducir los esfuerzos de recuperación de viviendas e infraestructura, coordinando las acciones que, tras verificación técnica, permitan brindar respuestas oportunas a las familias afectadas por los terremotos en Venezuela.
Faría, quien se desempeñaba como ministra del Poder Popular para el Transporte, asume así una responsabilidad adicional de alto impacto en el marco de la emergencia nacional.
El analista Hever Castro cuestionó el nombramiento al recordar los distintos cargos públicos que ha ocupado durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, entre ellos la presidencia de Hidrocapital, Cantv y Movilnet, así como los ministerios de Ambiente, Comunicación e Información y Transporte, además de la Jefatura de Gobierno del Distrito Capital.
En su publicación, Castro expresó dudas sobre la capacidad de Faría para liderar el proceso de reconstrucción de las zonas afectadas por los terremotos y criticó su gestión al frente de proyectos anteriores.
Es muy famosa porque recibió recursos millonarios para supuestamente sanear el Río Guaire y desapareció los recursos, pero el río quedó igual de contaminado o peor. En ninguno de esos cargos tuvo algún éxito relevante, por el contrario fueron gestiones polémicas, opacas e ineficientes. Ahora supuestamente va a recuperar La Guaira con el Plan Venezuela Renace”, escribió en su cuenta X.
En otra publicación difundida en la red social X, una usuaria ironizó sobre la designación de Farías al frente de la Gran Misión Venezuela Renace, al comparar este nuevo encargo con las promesas realizadas durante el proyecto de recuperación del Guaire. ¿No es esta la misma Jacqueline Faría que nos iba a rescatar el Guaire?", los fracasos no se castigan. Se ascienden", escribió.
Jeitson Cabrera sumó más cuestionamientos, en redes sociales: “¿Por qué no se le explica al país cuál ha sido la gestión realizada en torno al Río Guaire y por qué, después de tantos años, sigue sin avances visibles en materia de saneamiento y recuperación ambiental? La ciudadanía merece transparencia y respuestas sobre el uso de los recursos públicos y las responsabilidades institucionales y políticas de Jacqueline Faría”.
La Gran Misión Venezuela Renace fue creada para agrupar bajo un solo brazo ejecutor a las misiones Barrio Nuevo, Barrio Tricolor, Juntos Todo es Posible y Venezuela Bella, con el objetivo de acelerar la respuesta habitacional en las zonas más afectadas por los sismos, especialmente en el estado La Guaira, donde más de 750 edificaciones resultaron dañadas y 180 colapsaron en su totalidad.
