Arzobispo de Panamá llama a los venezolanos a no perder la esperanza tras los terremotos
El arzobispo metropolitano de Panamá, Mons. José Domingo Ulloa, envió un mensaje de consuelo, fe y esperanza al pueblo venezolano durante una misa celebrada este domingo en memoria de las víctimas de los terremotos del pasado 24 de junio, que dejaron miles de fallecidos, heridos y damnificados en el país.
Durante la eucaristía, oficiada en solidaridad con Venezuela, el prelado aseguró que, a pesar de las múltiples dificultades que ha enfrentado la nación en los últimos años, su pueblo mantiene intacta una de sus mayores fortalezas.
A Venezuela le han podido quitar muchas cosas durante estos años, pero no le han podido quitar su esperanza", expresó Mons. Ulloa ante los asistentes.
La ceremonia reunió a miembros de la comunidad venezolana residente en Panamá y fieles panameños, quienes elevaron oraciones por las personas fallecidas, los heridos, las familias que perdieron sus hogares y quienes continúan enfrentando las consecuencias de la tragedia.
Como símbolo de fraternidad entre ambas naciones, durante la celebración estuvieron presentes las banderas de Panamá y Venezuela, junto a la imagen de Nuestra Señora de Coromoto, patrona de los venezolanos.
En su homilía, el arzobispo recordó los encuentros que ha sostenido con migrantes venezolanos en Panamá y destacó el esfuerzo de quienes han debido reconstruir sus vidas lejos de su país.
Asimismo, invitó a quienes hoy sufren por la pérdida de familiares, viviendas o bienes materiales a no dejarse vencer por el desánimo.
"No permitan que el cansancio se convierta en resignación ni que las heridas apaguen sus sueños", manifestó.
El religioso aseguró que la esperanza del pueblo venezolano nace de su fe y recordó que la Iglesia continuará acompañando a quienes atraviesan este momento de dolor.
"La Iglesia cree en ustedes. Panamá cree en ustedes. Y, sobre todo, Cristo cree en ustedes", afirmó.
Mons. Ulloa también reflexionó sobre el impacto humano de los terremotos y señaló que, cuando la tierra tiembla, no solo se derrumban edificios, sino también muchas certezas y proyectos de vida. Sin embargo, sostuvo que existe un refugio que permanece firme para quienes sufren.
"El corazón de Cristo nunca se derrumba", expresó al concluir su mensaje pastoral.
De acuerdo con el balance oficial más reciente ofrecido por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, los terremotos han dejado 3.342 fallecidos, 16.740 heridos, 17.345 personas sin vivienda y 86.794 familias atendidas mediante los operativos de asistencia desplegados por las autoridades.
