Familias venezolanas enfrentan el dolor de identificar a sus seres queridos tras la tragedia del sismo
Cientos de familias venezolanas viven una angustiosa búsqueda de sus seres queridos tras los terremotos del 24 de junio, recorriendo morgues, hospitales y refugios en medio de la emergencia. El avanzado estado de descomposición de muchos de los cuerpos ha complicado las labores de identificación, prolongando el sufrimiento de los familiares.
Según el diario español El País, uno de esos casos es el de la familia Hernández, que desde el día del desastre ha revisado registros fotográficos de víctimas y visitado tanto las morgues de La Guaira como las de Caracas, además de centros de salud y refugios temporales. Elide Hernández, quien busca a una sobrina fallecida junto a otros tres familiares, explicó que aún no ha podido confirmar la identidad de los restos encontrados debido a las condiciones en las que se encuentran.
En la principal morgue del país, las autoridades habilitaron espacios para atender a quienes esperan noticias de sus familiares, con apoyo psicológico, bebidas calientes y servicios funerarios. Varias empresas ofrecen entierros y cremaciones de manera gratuita, mientras compañías aseguradoras han creado fondos para cubrir los gastos de las víctimas. Además, el coordinador residente de Naciones Unidas en Venezuela, Gianluca Rampolla, anunció el envío de 10.000 bolsas para cadáveres para reforzar la respuesta ante la emergencia.
Las tareas de identificación continúan siendo especialmente complejas. Muchos cuerpos presentan graves daños por el tiempo que permanecieron bajo los escombros y las altas temperaturas, por lo que los especialistas recurren a métodos como la dactiloscopia y el análisis de las piezas dentales para confirmar las identidades.
Ese fue el caso de Esmeralda Gómez, quien logró identificar a dos de sus familiares mediante el reconocimiento odontológico. Ambos habían quedado atrapados mientras realizaban labores de limpieza en un edificio de Caracas al momento del terremoto. La familia encontró primero los documentos personales entre los escombros y días después pudo recuperar los cuerpos.
Mientras tanto, familiares y voluntarios continúan participando activamente en las labores de búsqueda y rescate. Millán Hernández relató que, junto a otros parientes, organizó un centro improvisado de operaciones con equipos propios para colaborar en la remoción de escombros y localizar a sus familiares. Durante varios días trabajaron junto a rescatistas venezolanos e internacionales hasta recuperar los cuerpos de sus seres queridos.
Las autoridades mantienen en 1.943 la cifra oficial de fallecidos, aunque muchas familias temen que el número aumente debido a que todavía existen personas desaparecidas bajo los edificios colapsados. La incertidumbre y el dolor siguen marcando la espera de quienes aún buscan confirmar el destino de sus familiares.
