El paralelo derriba esfuerzos del tutelaje para estabilizar la economía de Venezuela
El gobierno de Donald Trump, más allá del aumento de las expectativas, no termina de dar con la tecla para que el bolsillo de los venezolanos sienta el impacto positivo del aumento de las inversiones petroleras y mineras que llegaron con la caída de Nicolás Maduro la madrugada del pasado 3 de enero.
La estrategia del gobierno encargado de Delcy Rodríguez para contener las tensiones cambiarias, recibió sí un impulso esta semana con el anuncio de más liquidaciones de divisas, la posibilidad de recibir remesas en efectivo autorizadas por Estados Unidos y el abandono de la propuesta de establecer cupos para la compra de dólares. Un fantasma que se diluyó la semana pasada.
Sin embargo, economistas consultados coinciden en que las medidas pueden generar alivio temporal, pero difícilmente resolverán el problema de fondo mientras el mercado paralelo continúe marcando buena parte de las expectativas económicas del país.
La cotización oficial del Banco Central de Venezuela (BCV) pasó de 587,40 bolívares por dólar a 612,43 bolívares en apenas una semana, reflejando que las presiones sobre el tipo de cambio siguen presentes pese a los esfuerzos de intervención.
Para el director de Ecoanalítica, Alejandro Grisanti, una de las noticias más relevantes fue el descarte de las restricciones que se analizaban para la asignación de divisas a personas naturales. “Esto ocurre en un momento en el que el país enfrenta una escasez creciente de efectivo.
Entre el deterioro natural de los billetes, la exportación de efectivo para su bancarización en el exterior y el incentivo que genera el Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF) para mantener dólares bajo el colchón, la cantidad de efectivo circulando en la economía venezolana se ha venido reduciendo de forma importante”, explicaba en la red social X.
El economista adelantó que la primera remesa de efectivo autorizada por Washington podría arribar este mismo mes. “Comenzaría a aliviar parcialmente la situación”, aseguró.
Más dólares no garantizan estabilidad
Asdrúbal Oliveros, economista y consultor financiero, considera que las decisiones adoptadas por el BCV representan señales positivas para el mercado. “El BCV abandonó la idea de establecer cupos para las personas naturales en la asignación de divisas y se abre la posibilidad de realizar liquidaciones en efectivo, previo acuerdo con Estados Unidos”, destacó.
Oliveros también valoró el anuncio de mayores intervenciones cambiarias y la reducción de la brecha entre la tasa oficial y la tasa de intervención. Pese a ello, advierte que el país no puede confiar exclusivamente en una mayor oferta de dólares.
Estos factores mejoran las expectativas de corto plazo y pueden contribuir a estabilizar el mercado cambiario. Sin embargo, la solución no puede descansar únicamente en una mayor oferta coyuntural de divisas”, sostuvo.
El experto plantea una agenda de reformas más amplia. A su juicio, el Ejecutivo debe fortalecer la disciplina fiscal y monetaria, controlar los agregados monetarios y profundizar el mercado cambiario. “Se requiere mayor profundidad del mercado cambiario, incorporando también al mercado paralelo dentro de la estrategia”, señaló.
Asimismo, propone aprovechar el ecosistema multimoneda existente en Venezuela. “La estabilidad cambiaria sostenible no depende solo de más dólares, sino de mejores incentivos, mayor confianza y reglas claras”, enfatizó.
El economista participó recientemente en una reunión encabezada por la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, donde empresarios y especialistas discutieron mecanismos para fortalecer la propiedad privada, mejorar la seguridad jurídica y reducir la discrecionalidad regulatoria.
La brecha cambiaria: alimento de arbitrajes
Para el economista, profesor de la UCAB y máster en Administración Pública por Harvard, Guillermo Arcay Finlay, el principal problema sigue siendo la coexistencia de dos referencias cambiarias con diferencias significativas.
El académico cuestiona el creciente volumen de recursos destinados a intervenciones cambiarias y sostiene que buena parte termina alimentando operaciones especulativas.
“Cuando al chavismo le sobran dólares, los asigna subsidiados a conveniencia para comprar lealtades con oportunidades de arbitraje”, afirmó Arcay Finlay, quien explica que el subsidio cambiario acumulado durante el primer semestre de 2026 ya supera al registrado durante todo 2025.
“Mientras el tipo de cambio no refleje el valor de mercado del dólar paralelo, todo se va a ir en arbitraje y salida de capitales”, advierte. Por ello insiste en una medida que considera impostergable: La unificación cambiaria.
El economista explica que “el BCV vende dólares a tasa de intervención por debajo de su precio de mercado. La brecha entre ambas tasas es un subsidio y, si se multiplica por el volumen de dólares vendidos, se obtiene el subsidio cambiario total”.
Las señales enviadas por el BCV logran reducir parte de la incertidumbre que dominó al mercado en las últimas semanas. La posibilidad de recibir remesas en efectivo, una mayor oferta de divisas y el abandono de eventuales restricciones son medidas que han sido bien recibidas por los agentes económicos.
Pero los especialistas coinciden en que mientras persista la distancia entre el mercado oficial y el paralelo, y no exista una estrategia integral basada en disciplina fiscal, transparencia, confianza y reglas claras, la estabilidad cambiaria seguirá siendo vulnerable. El alivio puede llegar con más dólares. La solución, advierten los expertos, requiere reformas mucho más profundas.
